¿Tu hijo te manipula con una pataleta? Psicólogo explica cómo actuar

El especialista explicó cómo evitar que las reacciones de los menores condicionen las decisiones de los padres.

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Las pataletas pueden convertirse en una forma de manipulación cuando los niños comprueban que, al hacerlas, consiguen lo que quieren.

Así lo explicó el psicólogo Manuel Saravia durante una entrevista en ATV Noticias Edición Mediodía, en la que brindó recomendaciones a los padres para establecer límites y manejar las reacciones de sus hijos.

¿Cómo actuar cuando un hijo hace una pataleta?

Saravia explicó que los padres deben diferenciar entre la emoción y la reacción de los niños. Señaló que un menor tiene derecho a enojarse, pero no debe golpear, insultar ni romper objetos como respuesta a esa emoción.

El psicólogo advirtió que, si los padres ceden cada vez que el niño hace una pataleta, este puede aprender que esa conducta le permite conseguir lo que quiere. “Si un niño ve que cada vez que se tira al piso consigue cosas, ya sabe que ese es el camino”, explicó.

Ante estas situaciones, recomendó validar la emoción del menor y ayudarlo a calmarse, pero sin ceder ante la exigencia. Como ejemplo, señaló que los padres pueden reconocer que el niño quiere seguir jugando, pero también explicarle que debe respetar la hora de dormir porque al día siguiente tiene que acudir al colegio.

La culpa de los padres puede influir en las concesiones

Saravia señaló que algunos padres ceden ante las pataletas debido a sentimientos de culpa relacionados con la ausencia. Mencionó como ejemplos a quienes están separados o pasan muchas horas trabajando y, al regresar a casa, buscan compensar el tiempo que no estuvieron con sus hijos.

“Venimos en una generación de muchos padres que tienen sentimiento de culpa”, afirmó el psicólogo. Según explicó, esa situación puede llevar a algunos padres a darle al niño todo lo que pide.

El especialista sostuvo que mantener una norma puede resultar incómodo para los padres, pero consideró necesario sostener los límites establecidos para evitar que las pataletas, los gritos o las reacciones agresivas se conviertan en una estrategia para cambiar las decisiones de los adultos.

Cuando los abuelos están a cargo del cuidado

Cuando los abuelos se encargan del cuidado de los niños mientras los padres trabajan, Saravia recomendó que exista una comunicación clara y que los padres respalden la autoridad de quienes están a cargo. El psicólogo explicó que el problema aparece cuando existe una contradicción entre los adultos.

Para Saravia, este tipo de situaciones puede generar confusión en el menor y llevarlo a acercarse al adulto más permisivo. Por ello, señaló que los padres, estén juntos o separados, deben ponerse de acuerdo sobre las pautas de crianza y las normas que se aplicarán en casa.

Las normas también deben aplicarse a los padres

Saravia también destacó la importancia de que exista congruencia entre las normas que los padres establecen para sus hijos y las conductas que ellos mismos mantienen en casa.

El psicólogo recordó el caso de un niño de 10 años que cuestionó a su madre porque le pedía comer en el comedor mientras su padre podía hacerlo en su habitación. Ante el reclamo, la madre respondió que el padre podía hacerlo porque era papá.

Según el especialista, esa respuesta transmite un mensaje contradictorio al menor, porque puede interpretar que al convertirse en adulto también tendrá permitido romper las normas de convivencia establecidas para los demás integrantes de la familia.