
Cientos de hinchas argentinos tomaron las calles de Miami desde el mediodía, cuatro horas antes del banderazo convocado para las 6 p.m. (5 p.m. hora peruana) en la previa del partido por los dieciseisavos de final del Mundial ante Cabo Verde, que se disputará mañana en el Hard Rock Stadium.
La movilización superó en número a la convocatoria registrada para el encuentro ante Colombia.
Los seguidores, provenientes de diversas regiones de Argentina y de distintas ciudades de Estados Unidos, ocuparon la intersección de la 73 con Collins Avenue con banderas, bombos y camisetas albicelestes.
La alta concentración de residentes argentinos en el sur de Florida y la expectativa por el debut en el Mundial motivaron la rápida convocatoria.
La organización del banderazo, impulsada por grupos de hinchadas como la “banda Nueva York”, incluyó la instalación de banderolas alusivas a Diego Maradona y Lionel Messi, así como la venta de alimentos y bebidas en los alrededores.
Entre los asistentes, un hincha exhibió un tatuaje en la espalda que cubre la totalidad de su torso, con los rostros de Messi y Maradona de espaldas y la Copa del Mundo.
El aficionado explicó que el diseño requirió “9 sesiones de 8 horas” y que el tatuador, planeó la composición tras el pedido, “quiero tener a Messi, a Maradona en el cuerpo y la Copa”.
Sobre la posibilidad de una nueva estrella, el hincha afirmó que “se va a seguir para adelante” y que ya ha recibido esa pregunta “un montón de veces”.
Otros seguidores coincidieron en que el equipo “nació para jugar al fútbol” y manifestaron su confianza en un bicampeonato consecutivo, aunque un aficionado precisó que no se imagina ese escenario, pero están “con muchas ganas”.
Los hinchas consultados anticiparon un marcador de 2 a 0 a favor de Argentina, con un doblete de Messi.
Un seguidor describió el encuentro como “súper trabado, como Austria”, en alusión al estilo defensivo que prevén de Cabo Verde.
Sobre el arquero rival, Vozinha, un aficionado admitió que “es bueno”, aunque confió en que su selección “va a ganar bien”.
En paralelo, las condiciones climáticas comenzaron a cambiar: el corresponsal reportó la aparición de “relámpagos y truenos” y advirtió que el banderazo se realizaría “bajo la lluvia”.
Pese a ello, los asistentes mantuvieron el ritmo con bombos y cánticos, mientras la fila para ingresar al local se extendía por varias cuadras.