Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
La historia de Jordi, más conocido como el “Tío Yolu“, refleja una trayectoria marcada por el esfuerzo y el emprendimiento.
Antes de consolidar su negocio, trabajó como vendedor ambulante de zapatillas nacionales en Huánuco y también desempeñó labores en una llantería y en actividades vinculadas a la minería informal.
Años después, junto a su esposa Luciana, logró transformar ese pequeño negocio en una empresa dedicada a la importación directa de calzado y accesorios.
Detrás del crecimiento del negocio, Jordi y Luciana atribuyen gran parte de su éxito a una estrategia basada en la autenticidad y la creatividad.
El emprendedor señaló que nunca buscaron limitarse a comercializar productos, sino diferenciarse a través de una forma propia de conectar con el público. En esa línea, recomendó a otros emprendedores apostar por la originalidad, mostrarse de manera natural y construir una identidad genuina frente a sus clientes.
Por su parte, Luciana destacó que la innovación ha sido una pieza clave en el desarrollo de la empresa. Según explicó, la pareja ha procurado acercarse a su audiencia mediante propuestas creativas y respetuosas, con el objetivo de ofrecer una experiencia distinta y fortalecer el vínculo con quienes siguen la marca.
El crecimiento del negocio también se refleja en la diversidad de marcas que comercializa. Con orgullo por la amplitud de su catálogo, Jordi aseguró que pocas empresas en el país manejan una oferta similar y lanzó un reto al afirmar que no conoce otra tienda en el Perú que reúna más de 20 marcas en un mismo espacio.
La empresa ha desarrollado además un modelo de venta multicanal que combina una tienda física ubicada en Huánuco con una plataforma digital para atender pedidos a nivel nacional.
A ello se suma un equipo de tres agentes comerciales que recorren distintas regiones del país para acercar los productos a nuevos clientes y ampliar la presencia de la marca en el mercado peruano.
Durante la entrevista, Jordi dedicó palabras de agradecimiento a las personas que lo acompañaron en su camino hacia el éxito empresarial.
El emprendedor destacó el respaldo de su esposa Luciana y de su hijo, a quienes consideró fundamentales en el crecimiento del negocio. También envió un emotivo saludo a sus padres, Alex y Sonia, y expresó su deseo de que se sientan orgullosos por los logros alcanzados tras años de esfuerzo y trabajo constante.
Asimismo, remarcó que su crecimiento económico mantiene un fuerte vínculo con su tierra natal. Según explicó, busca que los beneficios obtenidos con su emprendimiento también alcancen a la población de Huánuco, compartiendo oportunidades y contribuyendo al desarrollo de la comunidad que lo vio crecer.