
Tres días después de los huaicos que bloquearon la Panamericana Sur, cientos de camiones y vehículos permanecen atrapados entre Ático y Ocoña, en Arequipa.
Solo cuatro máquinas trabajan en la limpieza de la vía, lo que mantiene restringido el tránsito. La falta de alimentos también complica la situación.
Pasajeros y conductores caminan más de tres horas para llegar a los pueblos cercanos en busca de comida, mientras los restaurantes de la zona han incrementado sus precios debido a la escasez.
La emergencia continúa por la falta de abastecimiento y maquinaria adecuada para acelerar la recuperación de la carretera.
Cientos de camiones y vehículos permanecen varados entre los derrumbes, mientras los conductores se quedan en sus unidades para resguardar la carga.
La carretera continúa totalmente bloqueada y los suministros llegan caminando hasta las zonas de Ático y Ocoña.
Los trabajadores de la zona cuestionaron la lentitud de las labores de limpieza y señalaron que la maquinaria utilizada es antigua, lo que dificulta la recuperación de la vía.
El desabastecimiento es crítico en la zona afectada. Los alimentos escasean y los precios han aumentado considerablemente, según denunciaron los pasajeros y conductores varados.
Además, llegar desde el punto del bloqueo hasta los pueblos más cercanos puede tomar más de tres horas a pie.
Los afectados señalaron que esta situación se repite cada año durante la temporada de lluvias en la zona alta de Caravelí, lo que evidencia las dificultades para atender este tipo de emergencias en esta vía.
El Gobierno Regional de Arequipa ha desplegado solo cuatro máquinas, distribuidas en dos frentes de trabajo, una cantidad que resulta insuficiente para despejar la vía.
Ante ello, los conductores y pasajeros varados exigen más maquinaria y una respuesta rápida para liberar la carretera y restablecer el abastecimiento.