
Durante su gestión al frente del Instituto Nacional Cardiovascular (INCOR), Luis Buleje Terrazas señaló que la espera para una cirugía cardíaca pasó de aproximadamente dos años a entre tres semanas y un mes, tras medidas de descentralización y ampliación de la atención.
Luis Buleje Terrazas explicó que, durante su gestión en el INCOR, se redujo el tiempo de espera para cirugías cardíacas de aproximadamente dos años a entre tres semanas y un mes, mediante descentralización, capacitación y mayor capacidad quirúrgica.
El exdirector del Instituto Nacional Cardiovascular (INCOR) informó que entre 2024 y enero de 2026 se llevaron a cabo 17 operativos de descentralización. El objetivo fue acercar la atención cardiovascular a distintas regiones del país.
La estrategia incluyó la capacitación de personal en hospitales grandes del norte, centro y sur. Los equipos médicos recibieron entrenamiento de dos a tres meses para realizar cirugías y procedimientos cardiovasculares. Las intervenciones más complejas, sin embargo, eran derivadas al INCOR.
Buleje detalló que se habilitó una cuarta sala de operaciones, además de las tres ya existentes. También comenzaron a programarse intervenciones los sábados, domingos y feriados para reducir el embalse de pacientes.
“Comenzamos a operar sábados, domingos, feriados”, recordó.
Según explicó, el INCOR realizaba entre seis y ocho cirugías diarias, dependiendo de la complejidad. Este ritmo exigió que parte del personal trabajara fuera de su horario habitual.
El especialista atribuyó los resultados a una combinación de gestión, liderazgo y compromiso del equipo. A su juicio, esta experiencia puede replicarse en otros hospitales si se impulsa una cultura de cambio.
“Esto es todo un sistema, y hay que crear una cultura de cambio”, subrayó.