
Las calles y playas del distrito de Chorrillos estarán bajo una vigilancia más estricta. La municipalidad lanzó el plan “El Búnker”, una estrategia para combatir el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública y frenar los piques ilegales que ponen en riesgo a conductores y peatones.
El operativo, encabezado por el alcalde Richard Cortéz, reúne a efectivos de Serenazgo, la Policía Nacional del Perú, personal de Fiscalización y miembros del Ejército del Perú.
Como parte de la intervención, se instalaron puestos de control en el Malecón Grau y otros puntos estratégicos del distrito.
El alcalde Richard Cortéz explicó que el plan nació a partir de los reclamos de los vecinos por el incremento de la inseguridad y el desorden en distintos sectores de Chorrillos.
Por ello, la municipalidad reforzó los operativos para recuperar los espacios públicos y garantizar la tranquilidad de los residentes.
Como parte de la estrategia, se instalaron puestos de control en el Malecón Grau, una zona donde los vecinos denunciaban el consumo de bebidas alcohólicas y otras conductas que, según indicaron, favorecen la comisión de delitos.
El plan contempla el despliegue de 50 agentes de Serenazgo, cuatro policías distribuidos en dos patrulleros y una patrulla del Ejército, integrada por diez efectivos, durante las noches de jueves, viernes y sábado.
Además de controlar el consumo de alcohol en la vía pública, el operativo busca frenar los piques ilegales de autos y motocicletas en la Costa Verde y zonas residenciales.
La estrategia integra la vigilancia en playas y malecones para impedir que los infractores se desplacen de un punto a otro y evadan los controles.