
El río Rímac, el más importante y caudaloso de Lima, sería uno de los más afectados por el incremento de su caudal durante el fenómeno El Niño, con riesgo de desbordes en distritos como Ate Vitarte, Chosica y San Martín de Porres (SMP), debido a la reducción de su espacio natural y la construcción en laderas.
El río Rímac recorre 160 kilómetros hasta el océano Pacífico y es la principal fuente de agua de la ciudad. Sin embargo, su cauce ha sido reducido por la expansión urbana no planificada.
“Lo que sucede es que, como Lima tenemos la mayor concentración de población aquí y crece, tal vez no planificada, se concentra en las laderas de los ríos, que se supone que el río aquí en Lima ya es todo plano. Debería ser un delta de río, pero al haberlo acortado se está comportando como un río de montaña. La velocidad es altísima”, explicó Miluska Rosas, docente de ingeniería de la PUCP.
Las zonas más vulnerables incluyen Ate, Chosica, San Martín de Porres y todo el distrito del Rímac. En el norte, ríos como La Leche en Lambayeque también representan una amenaza para viviendas y cultivos.
Ocurre Ahora recreó lo que sería un eventual desborde de gran magnitud con consecuencias devastadoras en diferentes ríos: el Rímac en Lima y otros en regiones como Lambayeque y Tumbes.
“En una eventualidad muy fuerte podría haberse afectado. La naturaleza nos sobrepasa”, advirtió la doctora Rosas.
No solo se trata de viviendas; miles de hectáreas de cultivos también se perderían en las zonas del norte del país. “Uno de los ríos que, por ejemplo, sonó últimamente es el río La Leche. Ha estado siendo intervenido, se está implementando ciertas protecciones, sobre todo en los márgenes. El tema es que el tiempo nos queda corto”, señaló.
La prevención es la única herramienta capaz de marcar la diferencia para mitigar los daños. La especialista advierte que la reducción del espacio natural por donde pasa el caudal, sumada a la construcción en zonas de riesgo, incrementa la vulnerabilidad ante el fenómeno El Niño.
Las autoridades deben priorizar la implementación de defensas ribereñas y la reubicación de familias en zonas de alto riesgo antes de que el fenómeno impacte con toda su fuerza.