
Un cierre de infarto para la primera jornada del Grupo G. En un encuentro cargado de dramatismo, la Selección de Irán logró rescatar un brillante empate 2-2 ante Nueva Zelanda. El conjunto asiático, que se vio abajo en el marcador en repetidas ocasiones, apeló al orgullo y a la eficacia en los minutos finales para amargarle el debut a los “All Whites” de Oceanía.
El encuentro se tornó cuesta arriba para los iraníes desde el arranque, llegando el primer gol neozelandés a los 7′ por intermedio de Elijah Just, mientras que la igualdad la dio Ramin Rezaeian a los 32′. En la segunda mitad, llegó el doblete del atacante oceánico. Sin embargo, la igualdad final se dio a los 64′ por acción de Mohammad Mohebi.
Pese a que Nueva Zelanda salió a proponer con un fútbol vertical y físico, Irán a remar contracorriente al reaccionar inmediatamente de forma colectiva.
La persistencia de los dirigidos por el comando técnico iraní rindió frutos al rescatar un valioso punto en su debut mundialista. Ello desató la euforia en su hinchada.
Con este resultado, ambas escuadras se reparten se posicionan en las primeras posiciones del Grupo G tras el empate 1-1 entre Bélgica y Egipto.