
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta habitual para resolver dudas, buscar consejos e incluso afrontar problemas personales.
Sin embargo, algunos jóvenes ya recurren a plataformas como ChatGPT en lugar de acudir a especialistas, una práctica que genera preocupación entre expertos por los riesgos que puede implicar.
Cada vez más usuarios utilizan asistentes de inteligencia artificial para encontrar respuestas sobre conflictos personales, relaciones de pareja o momentos de tristeza.
Algunos incluso reconocen que confían más en estas plataformas que en otras personas.
“Actualmente confío más en la inteligencia artificial que en una persona mayor o en un amigo”, comentó uno de los jóvenes consultados.
Otro entrevistado consideró que estas herramientas pueden convertirse en “un medio de desfogue por si alguien no les quiere atender, o ellas liberarse de esa presión”.
Especialistas consultados señalaron que la inteligencia artificial puede servir como una herramienta de apoyo, pero no debe sustituir el acompañamiento profesional, especialmente cuando se trata de salud mental.
Uno de ellos explicó que estos sistemas tienden a reforzar las ideas previas del usuario. “Porque siempre le va a dar la razón, siempre le va a decir que sí, y entonces lo va a empujar, le va a reforzar ideas previas, porque para eso está diseñado. Y ahí es donde viene el riesgo”.
Asimismo, se advierte que la interacción constante puede generar una falsa sensación de cercanía: “Aprende y se comunica contigo de tal manera de que tú te crees que es una persona de tu rango etario, de acuerdo contigo, que tiene tus opiniones. Pero la IA no tiene opiniones”.
En el Perú, el 32% de los adolescentes reporta problemas de salud mental relacionados con la ansiedad. En ese contexto, muchas personas utilizan o conocen a alguien que recurre a herramientas como ChatGPT para afrontar conflictos de pareja o sentimientos de tristeza.
Los especialistas coincidieron en que la inteligencia artificial puede complementar determinadas tareas o brindar información general, pero recalcaron que no reemplaza el criterio profesional ni la atención especializada cuando una persona atraviesa problemas de salud mental.