Keiko Fujimori afirma que solicitará una audiencia con Julio Velarde del BCRP apenas culmine el conteo de la ONPE

La lideresa de Fuerza Popular dice que prioriza el diálogo técnico con el titular para dar señales de estabilidad

La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, anunció que su prioridad inmediata tras la entrega de los resultados oficiales por parte de la ONPE será concretar una reunión formal con Julio Velarde.

El objetivo de este acercamiento es proponerle formalmente que continúe liderando el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) por un periodo adicional.

“Culminado el conteo de la ONPE, porque son pocas actas observadas, lo primero que voy a hacer es solicitar una audiencia con Julio Velarde”, manifestó la aspirante presidencial en declaraciones a RPP.

La iniciativa de Fujimori surge como respuesta directa a los comentarios del propio economista, quien reveló que su mandato concluye el próximo 28 de julio y que ningún equipo de campaña se había contactado con él hasta el momento. A pesar de que tiempo atrás planeaba dejar la institución, Velarde admitió que ahora está dispuesto a considerar una propuesta de permanencia.

“Antes me inclinaba más a dejar el cargo (…) Pero si me lo ofrecen, debería pensarlo, no voy a decir que no ahora ni que sí, debería pensarlo, vamos a ver”.

La candidata presidencial resaltó el impacto favorable que causó la apertura del banquero a mantenerse en el ente emisor, señalando que sus palabras trajeron calma a la interna del país en medio del escenario electoral.

“Este último comentario que él ha hecho ha generado muchísima esperanza y una actitud muy positiva, no solamente en los mercados financieros, sino también en todos los peruanos”, enfatizó Fujimori.

El futuro de la estabilidad monetaria

El destino de la presidencia del BCRP se convierte así en un eje central de las expectativas económicas de cara al próximo quinquenio. La disposición de Julio Velarde a evaluar su continuidad abre un panorama de predictibilidad para los inversionistas, dejando la decisión en la cancha del nuevo Gobierno, el cual deberá definir si mantiene la actual línea de política monetaria que ha caracterizado al país en las últimas décadas.