
La emoción se apoderó de la Gran Parada y Desfile Cívico Militar cuando la presidenta Keiko Fujimori no pudo contener las lágrimas al ver pasar a los comandos Chavín de Huántar y a las fuerzas especiales del Ejército.
El momento conmovió a los asistentes y a la tribuna de prensa en plena ceremonia por Fiestas Patrias.
La reacción de la mandataria coincidió con el desfile de las unidades vinculadas a la histórica operación Chavín de Huántar, ejecutada en 1997 durante el gobierno de su padre, Alberto Fujimori, un episodio que marcó uno de los instantes más emotivos de la jornada.
La presidenta se mostró visiblemente conmovida durante el paso de los comandos Chavín de Huántar y no pudo contener las lágrimas al recordar la operación de rescate de rehenes realizada en 1997, durante el gobierno de su padre, Alberto Fujimori.
La emoción también marcó el desfile de los veteranos que participaron en esa operación.
Varios de ellos avanzaron en sillas de ruedas y recibieron una prolongada ovación del público, que los aplaudió mientras recorrían la avenida Brasil.
El paso de los veteranos de guerra también despertó el reconocimiento del público, que desde las tribunas y balcones lanzó arengas de “¡Terrorismo nunca más!” en alusión a la lucha contra Sendero Luminoso y el MRTA.
Pese al intenso calor que marcó la jornada y a que en un momento solicitó agua durante la ceremonia, la presidenta permaneció en el estrado principal y siguió el desarrollo de la Gran Parada y Desfile Cívico Militar.