
Korina Rivadeneira y Mario Hart fueron considerados uno de los matrimonios más estables de la farándula peruana.
Durante casi diez años, la expareja construyó una imagen de felicidad plena en redes sociales y televisión. Publicaban fotos, videos y declaraciones donde se derramaban amor.
Sin embargo, la reciente confesión de la modelo sobre presunto maltrato psicológico reveló que detrás de esa fachada habría noches de llanto y ataques de pánico.
La modelo venezolana-peruana y el piloto de automovilismo compartieron cada detalle de su vida en pareja. Subían a YouTube e Instagram los momentos previos al parto de su primera hija.
Mostraron el nacimiento de su segundo hijo en el programa donde Hart trabajaba. Publicaban viajes, cumpleaños, navidades y celebraciones.
Siempre aparecían con sus mejores sonrisas. Los videos eran constantes y proyectaban una estabilidad que pocas parejas del medio lograban mantener.
La exreina de belleza no escatimaba en halagos hacia el tricampeón nacional de rally. “Mario es el amor de mi vida”, declaró hace solo un par de años.
Lo describió como una persona “súper trabajadora” y “echada para adelante”. También lo calificó como “súper noble”, “buena” y “amorosa”.
La exparticipante de ‘Esto es Guerra’ aseguraba que siempre estaba tratando de unir a la familia.
“Nosotros hemos vivido esta felicidad juntos y así en secreto, y ahora que lo hemos contado se ha multiplicado por mil”, dijo Korina Rivadeneira cuando anunció su primer embarazo.
En ese momento, todo parecía un cuento de hadas.
Pero con la separación, la actriz de ‘Al fondo hay sitio’ rompió el silencio. Confesó haber vivido noches de llanto y ataques de pánico. Habló de un “constante sufrimiento” durante su relación. Sin embargo, nada de eso se reflejaba en las publicaciones.
La periodista de espectáculos cuestionó la aparente contradicción. “¿Será eso lo que nos mostraron durante casi estos 10 años Mario y Korina?”, se preguntó. La imagen de familia feliz que vendieron ahora se desmorona con las revelaciones de la actriz.