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En los últimos días, han vuelto a circular en redes sociales supuestas profecías de Nostradamus y de la mística Baba Vanga sobre el auge de la inteligencia artificial. Se presentan como advertencias antiguas sobre una “rebelión de las máquinas”.
Sin embargo, los expertos señalan que estas atribuciones son fruto de reinterpretaciones retroactivas o textos sin verificar.
La cuarteta específica que circula es la Centuria IV, Cuarteta 31, escrita en 1555. En ella no se mencionan computadoras ni IA; habla de un “nuevo sabio de cerebro solitario” y de volverse “inmortal”. Su vinculación con la tecnología actual proviene en realidad de un libro de 1989 basado en interpretaciones esotéricas bajo hipnosis, más de cuatro siglos después de la publicación original.
Se trata de un mecanismo conocido como sesgo de confirmación retroactiva, donde se ajusta la metáfora antigua a un hecho moderno ya ocurrido.
Un caso similar rodea a Baba Vanga, la mística búlgara fallecida en 1996. Sus seguidores le atribuyen predicciones sobre el control de industrias por la IA y la consecuente crisis laboral y ética. Incluso se señalan supuestos cumplimiento de profecías para este 2026 sobre desastres naturales y sustitución de trabajadores.
No obstante, no existe registro verificable y contemporáneo de estas profecías específicas, las cuales circulan en recopilaciones póstumas cuya autoría es imposible de confirmar.
Coincide con advertencias reales emitidas por expertos de la industria de la IA. El pasado 9 de setiembre, el investigador Jacob Coxon renunció a la empresa Anthropic, advirtiendo un “riesgo de causar la extinción humana”.
Esta evaluación fue respaldada públicamente por Evan Hubinger, responsable de ciencia de alineamiento en la misma compañía.
Además, Anthropic publicó un informe que documenta cinco casos (entre diciembre de 2025 y agosto de 2026) de intentos de usar su modelo, Claude, para investigaciones relacionadas con armas biológicas.
A diferencia de las cuartetas antiguas, estos hechos son verificables, tienen fecha, autoría clara y respaldo documental. Cuando los expertos admiten temores existenciales, se crea el terreno fértil para que interpretaciones antiguas parezcan anticipar lo que hoy se describe con datos concretos.