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Lunes 11 de Octubre 2021

Las claves de “la técnica del silencio” para llegar a acuerdos en la pareja

En las relaciones amorosas las discusiones suelen escalar a puntos en los que ya ninguno recuerda el motivo del desacuerdo, por lo que callar a tiempo es fundamental, dicen los expertos.

Por alguna razón, el ser humano suele tener una irrefrenable necesidad de decir algo siempre, sobre todo en los momentos en los que sería mejor que calle. Y eso, en medio de una discusión de pareja sólo puede empeorar las cosas.

Situaciones de la vida cotidiana, conflictos laborales, diferencias en torno a la crianza de los hijos, o hasta elegir el destino de las vacaciones. Cuando dos personas deciden pasar su vida juntas, muchos son los temas en los que deben ponerse de acuerdo y consensuar. Y puede ocurrir que en un momento llegar a un punto en común sea más difícil que en otro.

Y es en esos momentos cuando el silencio cobra una relevancia que pocos logran ver, si de llegar a buen puerto en la negociación se trata, publica Infobae. 

“En las relaciones en general, y en las de pareja en particular, lo primero que tenemos que abandonar es el sentimiento de querer salirse cada uno con la suya, de querer ‘ganar’, porque en cuanto estamos en ese plano no vamos a poder llegar a acuerdos que sean superadores del conflicto que se está discutiendo”, dice la licenciada en Psicología Patricia Martínez, y agrega que “lo importante no es discutir para ganar una discusión, y en este punto el silencio juega un rol importante”.

Por su parte, la licenciada en Psicología Lorena Ruda señala que “durante las discusiones es habitual pelear para tener razón y no tanto para entender al otro”. En este sentido, plantea que “es muy difícil cuando uno está involucrado en una pelea hacer silencio y escuchar qué es realmente lo que el otro quiere -resumió-. Muchas veces se genera una verborragia de reproches y devoluciones ante la sensación de sentirse atacado. Una discusión con mucha palabra y quizá poco contenido. Sino más bien competir por quién contesta más rápido, quién tiene el mejor argumento y hasta quién lastima más”.

En tanto, el licenciado en Psicología Flavio Calvo manifiesta que “muchas veces el silencio ayuda a no hablar de más, a no decir esas cosas que, en el fragor de la pelea, se dicen sin pensar y que luego pueden acarrear culpa”. “Quedarse callado no significa que no se tenga nada que decir, pero sí es necesario saber medir las consecuencias de las propias palabras y de cómo va a ser comprendido o recibido ese mensaje”, agrega.

Pero, ¿cómo identificar el momento de llamarse a silencio y evitar que el conflicto escale?

Calvo dice que “es conveniente contar con una inteligencia emocional desarrollada, saber cuándo realmente quedarse callado, es lo que realmente va a mostrar una diferencia en las relaciones interpersonales, porque de esta manera se ahorran problemas innecesarios. La realidad es que una conversación está compuesta muchos más por componentes no verbales que verbales, por eso es bueno comprender la importancia del silencio para que haya una expresión clara de lo que se desea transmitir”.

Martínez propone que “es un ejercicio saber cuándo callarse la boca. Mantenerse en silencio a veces no es fácil. Una buena táctica sería entender que hay temas que no se van a resolver en una sola conversación y que es necesario retirarse para poder quedarse con la información, para procesarla y después dar una respuesta”.

En definitiva, parar a tiempo es crucial para no llegar a la escalada de enojo de la que después es difícil salir. Es fundamental identificar el momento previo a eso, poder decir “voy a pensar sobre esto y después lo retomamos”. Y a veces no se retoma porque tal vez no hace falta ya que lo importante era frenar a tiempo. Otras veces los temas insisten y encontrar un momento para hablar de lo que se pensó sería lo ideal.

Foto: Shutterstock.