
Majo Parodi, influencer y hermana del chico reality Patricio Parodi, utilizó sus redes sociales para pronunciarse de manera oficial tras la grave denuncia pública realizada por la exnana de su hogar.
A través de un extenso comunicado en sus historias de Instagram, la creadora de contenido rechazó categóricamente haber vulnerado los derechos de su extrabajadora: “Nunca había pasado por una situación como esta, y quiero ser clara: será lo único que diré al respecto, porque no es mi intención generar más show”, enfatizó al inicio de su descargo.
En su defensa, la influencer negó de forma rotunda haber ejercido algún tipo de violencia psicológica en contra del personal que trabaja en su vivienda: “Necesito dejar en claro que jamás he tratado mal a nadie, ni he dañado la salud mental o el bienestar emocional de ninguna persona que haya trabajado conmigo”, aseveró de manera tajante.
Asimismo, Parodi desmintió la supuesta retención de haberes que acusaba la denunciante, explicando que el retraso en la entrega del dinero respondió a un malestar provocado por la repentina salida de la joven: “Sobre el tema del pago, en ningún momento le dije que no le iba a pagar. Mi frustración se debió a que se retiró sin previo aviso y dejando prendas dañadas, pero su liquidación siempre estuvo contemplada y ya ha sido efectuada”, puntualizó.
La creadora de contenido concluyó su pronunciamiento asegurando que el caso ya no se ventilará más en plataformas digitales, puesto que ha decidido trasladar la controversia hacia los fueros correspondientes para proteger su reputación frente a lo que considera una versión distorsionada de los hechos.
“No soy una mala persona. Nunca dije que no le pagaría, nunca he menospreciado ni maltratado a nadie; trato a todas las personas por igual. Lo que se ha publicado no refleja la realidad de lo ocurrido, y este asunto se está resolviendo por la vía legal correspondiente”, sentenció con firmeza.
Por su parte, la joven trabajadora de Majo Parodi señala “malos tratos” y afectaciones directas a su estabilidad emocional durante el tiempo que prestó servicios en el domicilio de la influencer. Según el testimonio público emitido previamente por la denunciante en sus plataformas, su estadía laboral estuvo marcada por diversas situaciones de hostilidad que terminaron por mermar su bienestar.

