
Hinchas de Brasil y México protagonizaron reacciones violentas tras la eliminación de sus selecciones en el torneo más grande del mundo, rompiendo pantallas de televisión y lanzando pataletas que se volvieron virales. Una especialista da detalles cómo manejar la ira y la frustración ante eventos deportivos.
Videos difundidos en redes sociales muestran a una mujer brasileña destruyendo su televisor de 50 pulgadas con un bastón de metal, mientras un hincha mexicano se lanza al suelo y golpea objetos en una pataleta que la especialista Giovany Rivera calificó como “berrinche de adulto”.
Las imágenes también captaron a niños llorando en los estadios, reflejando el impacto emocional de la derrota.
“Esta eliminación del mundial, que además es un evento esperado cada 5 años, genera que las personas sientan que la frustración es propia. Que la pérdida es propia”, explicó la doctora Rivera.
La psiquiatra señaló que la agresión es una emoción humana que debe ser canalizada, pero no mediante la destrucción de objetos.
“Vamos a sentir ira en diversas circunstancias, pero no siempre vamos a responder de manera agresiva. Lo más sano en una sociedad es que la conducta agresiva se presente eventualmente solo cuando estamos en riesgo”, afirmó.
Asimismo, ante la frustración, recomendó poner en perspectiva la situación: no es de vida o muerte, y en cinco años habrá otro mundial. En esa misma línea, sugirió distraerse con actividades como hacer deporte, salir a caminar o compartir en familia en lugar de destruir objetos.
“Perdió el equipo, ¿qué hacemos? En lugar de ir a celebrar, podemos ir a cenar, almorzar, a pasear”, recomendó.
La psiquiatra Giovany Rivera advirtió que estas conductas son aprendidas y se replican en el entorno familiar y social.
“Un niño que crece en una familia que nunca ve fútbol no va a tener este tipo de reacción. Esta emoción va como en creciendo, en compartida. Seguramente los padres son hinchas también y son los que se emocionan, los que se ponen tristes”, explicó.
También alertó sobre el efecto de las redes sociales, donde los videos virales pueden influir en adolescentes y adultos.
“Tú ves una tele rota y la siguiente es otra tele y otra cosa que tiraron. El algoritmo empieza a enviar estos mensajes subliminales”, advirtió.