El reconocido actor Mark Ruffalo recibió el respaldo de más de 180 figuras vinculadas a Hollywood tras ser acusado de antisemitismo por cuestionar la propuesta de fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery (WBD, en inglés).
Actores, directores, escritores, profesionales creativos y otras personalidades judías firmaron una carta en defensa del intérprete, donde cuestionaron las acusaciones. También calificaron de peligrosa la utilización del antisemitismo para deslegitimar críticas.
Entre los nombres que aparecen en el documento están Joaquin Phoenix, Todd Haynes, Hannah Einbinder, Debra Winger, Naomi Klein, Jonathan Glazer, Joel Coen, Rosanna Arquette e Ilana Glazer.
La controversia comenzó después de que Ruffalo cuestionara públicamente la posible operación entre Paramount y Warner Bros. Discovery. También cuestionó los vínculos empresariales de la familia Ellison con Israel.
El actor criticó la concentración de poder en Hollywood, además, señaló conexiones entre determinadas compañías, tecnología y el conflicto en Gaza.
La respuesta de Paramount fue inmediata, un portavoz de la compañía acusó a Ruffalo de utilizar “tópicos antisemitas”. Otras organizaciones también cuestionaron sus declaraciones.
Ruffalo rechazó las acusaciones y sostuvo que criticar las acciones del primer ministro israelí, un contrato de tecnología militar o a los ejecutivos relacionados con estos asuntos no equivale a criticar al pueblo judío.
La carta también cuestionó el uso de las acusaciones de antisemitismo para desacreditar las críticas del actor.
Entre las voces que respaldaron al actor también estuvo Hannah Einbinder, quien calificó de “ridículas” las acusaciones. Jane Fonda también defendió a Ruffalo y describió los ataques como una difamación.
El cineasta Jonathan Glazer también defendió públicamente a Ruffalo y afirmó: “Calificar a Mark Ruffalo de antisemita por cuestionar una fusión corporativa masiva no solo es absurdo, sino que es una forma peligrosa de silenciar la crítica legítima”.
En su pronunciamiento, los firmantes cuestionaron los efectos que tendría la operación sobre el empleo, la competencia y la creatividad en la producción y distribución de cine y televisión.
La polémica continúa mientras crece el respaldo a Ruffalo entre figuras de la industria. Ellas aseguran que sus críticas no deben ser calificadas automáticamente como antisemitismo.
