
El terremoto en Venezuela no solo dejó miles de víctimas y viviendas destruidas. También provocó una emergencia para cientos de animales que quedaron abandonados o heridos. En La Guaira, los refugios y brigadas veterinarias trabajan al límite para atender a las mascotas tras el terremoto en Venezuela, mientras advierten que su capacidad ya fue superada.
Voluntarios reciben cada día perros, gatos y otros animales rescatados entre los escombros o encontrados sin sus dueños, en medio de una crisis que continúa agravándose.
En una carpa de atención veterinaria instalada en Los Corales, integrantes de la organización Brivet brindan atención primaria a mascotas lesionadas o abandonadas.
Sin embargo, los voluntarios reconocen que los refugios ya no cuentan con espacio suficiente para recibir más animales. Por ello, solicitan a las personas mantener temporalmente a las mascotas rescatadas hasta encontrar un lugar disponible.
Además de perros y gatos, el equipo ha atendido conejos, morrocoyes y aves, muchos de ellos en estado crítico.
Los veterinarios explican que numerosos animales presentan signos de estrés, miedo y agresividad tras el desastre.
“Si nosotros los humanos estamos en estado de shock, ellos también”, explicó una de las integrantes de Brivet, al señalar que las mascotas también experimentan el impacto emocional de la tragedia.
Solo en una jornada, la brigada atendió cerca de medio centenar de animales.
Entre quienes acudieron al puesto veterinario se encontraba Edward Chávez, quien llevó a su perro Boby para una revisión médica y para conseguir alimento.
El hombre contó que, pese a los daños sufridos en su vivienda, decidió permanecer en La Guaira para cuidar a sus mascotas, mientras sus hijas fueron trasladadas a otra ciudad.
En el refugio estatal Misión Nevado también continúa aumentando la llegada de animales rescatados.
Su encargada, Tania Molina, relató que el refugio sigue funcionando gracias al apoyo de los voluntarios, aunque reconoció que la situación es difícil tras perder su vivienda durante el desastre.
Ante el creciente número de perros y gatos sin hogar, las organizaciones hicieron un llamado a la ciudadanía para promover la adopción responsable y brindar una nueva oportunidad a las mascotas afectadas por el terremoto en Venezuela.