El Real Madrid vivió una jornada para el olvido en su presentación por LaLiga tras caer por 1-0 frente al Real Betis. El encuentro, sumamente disputado de principio a fin, guardó su momento de mayor tensión para los instantes finales, cuando los merengues tuvieron la chance de rescatar un punto a través de un penal.
Cuando el reloj marcaba el último minuto del tiempo reglamentario, el árbitro cobró una pena máxima a favor de los madridistas por una falta sobre Vinicius. Kylian Mbappé asumió la responsabilidad de ejecutar el disparo desde los doce pasos; sin embargo, no estuvo fino en la definición y su remate fue atajado por el guardameta Valles.
El conjunto bético planteó un partido tácticamente inteligente, cerrando los espacios en la zona defensiva y aprovechando una de sus pocas opciones en ataque para ponerse en ventaja por 1-0. A partir de la anotación, el cuadro local resistió los embates madridistas y apeló al orden para neutralizar los circuitos de juego de la visita.
La falla de Mbappé significó un duro golpe anímico para el Real Madrid, que pierde terreno valioso en la pelea por la parte alta de la tabla de posiciones de LaLiga. Por su parte, la escuadra verdiblanca celebró una victoria histórica ante su afición, consolidando su buen momento deportivo y frenando el andar del equipo capitalino.