
Mónica Cabrejos analizó las reiteradas situaciones protagonizadas por Jean Paul Gabuteau, Silvia Cornejo y Analía Jiménez, y cuestionó la idea de que exista amor detrás de este vínculo.
Para la psicóloga, la dinámica expuesta durante años responde más a una necesidad de validación y dependencia emocional.
Cabrejos sostuvo que no considera que exista amor entre Jean Paul Gabuteau y Analía Jiménez, sino una dinámica de competencia en la que ambas mujeres buscarían validarse frente a la otra.
Según explicó, el hombre mantiene el vínculo al no establecer límites claros.
La autora del libro “Mujeres empoderadas” señaló que el caso no puede entenderse como una infidelidad aislada, pues las situaciones se habrían repetido durante años.
“Lo que yo veo es que hay un disfrute de poner a dos mujeres en competencia para validarse”, afirmó al explicar su lectura sobre la relación.
Cabrejos describió esta dinámica como una “triangulación amorosa” y consideró que Jean Paul tiene la principal responsabilidad al no poner límites mientras mantiene una relación con Silvia Cornejo.
Además, sostuvo que la competencia entre las dos mujeres termina alimentando el ego de él.
La situación también fue relacionada con la decisión de Silvia de ponerle fin a la relación.
La psicóloga consideró que la salida de una de las partes podría romper el círculo, aunque advirtió que el patrón puede mantenerse si no existe un cambio real.
Al referirse específicamente a Analía Jiménez, Mónica Cabrejos habló de una fuerte necesidad de validación frente a Silvia y explicó que, dentro de este tipo de triángulo, el hombre termina convertido en una especie de “trofeo”.
La escritora de “Confesiones de Afrodita” sostuvo que esta competencia puede estar relacionada con heridas emocionales que no han sido trabajadas.
“Hay una dependencia emocional fuerte, hay una necesidad también de validarse, no por él, sino frente a la otra mujer”, explicó.
Finalmente, Cabrejos cuestionó que se interprete como amor una relación marcada por situaciones repetitivas y falta de cambios.
“Eso no es amor. O sea, hay que sacarnos de la mente que eso es amor, una dependencia”, sentenció.