
Mónica Cabrejos recordó los momentos más difíciles de su juventud y explicó cómo el vedetismo marcó un antes y un después en su vida. La psicóloga y presentadora contó que aquella etapa llegó cuando enfrentaba una complicada situación económica y buscaba salir adelante.
La exvedette peruana aseguró que esa etapa representó una oportunidad para sobrevivir.
“El vedetismo fue la oportunidad que la vida me dio para poder seguir viviendo”, afirmó al recordar los años en los que no encontraba muchas opciones para construir su futuro.
La escritora de “Mujer pública” contó que comenzó a trabajar a los 9 años en una imprenta junto a su madre y hermana. Más adelante, cuando tenía 15 años, dejó temporalmente el colegio por la situación económica de su hogar.
A esa edad buscó empleo y consiguió trabajo como vendedora de vestidos de novia. Aunque no tenía experiencia, logró destacar en esa labor. “La necesidad, la necesidad”, explicó al recordar cómo aprendió a desenvolverse.
Después trabajó como costurera en una tienda de togas y como cajera en una casa de cambios. Durante esos años también creció su interés por la televisión y los escenarios.
Mónica Cabrejos explicó que retomó sus estudios a los 17 años y pagó los años de secundaria que le faltaban. Asistía a clases los fines de semana mientras trabajaba durante la semana.
La exlocutora radial de “En boca de todos” también recordó la importancia que tenía la educación para su madre. Según contó, ese esfuerzo estuvo relacionado con el deseo de cumplir una meta familiar que ambas valoraban.
Con el paso del tiempo, el vedetismo le permitió acceder a contratos y formar una carrera en televisión.
“Me dio la oportunidad de comer tres veces al día, de tener un lugar donde dormir”, señaló al hablar de esa etapa.
Mónica Cabrejos también recordó que su madre falleció cuando tenía 18 años. Poco después, ya con 20 años, enfrentó una nueva etapa de independencia y asumió los retos de su vida adulta.