Monseñor Carlos Castillo: “Diversos grupos de intereses buscan que prime su ambición de enriquecimiento ilícito”

El Monseñor lanzó duras críticas a la coyuntura política del país

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Durante la Solemne Misa y Te Deum por las celebraciones de Fiestas Patrias, el arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, lanzó un duro pronunciamiento sobre la coyuntura política y social que atraviesa el Perú.

La máxima autoridad eclesiástica sostuvo que el país enfrenta actualmente una “tragedia humana y social” impulsada por sectores que anteponen sus ambiciones personales. En esa línea, advirtió sobre el deterioro de la institucionalidad y la injerencia de intereses particulares en diversos estamentos de la sociedad.

En su homilía, el prelado enfatizó que el principal problema de la nación va más allá de lo económico, centrándose en la vulneración de los derechos fundamentales y la dignidad de las personas.

“Hoy estamos en una situación catastrófica, no tanto por los indicadores económicos, sino porque la condición humana y su dignidad están en grave peligro. Vivimos una tragedia humana y social en la que diversos grupos de interés buscan imponer su ambición de enriquecimiento ilícito y de poder absoluto. Tanto es así que ya existen dictaduras vigentes que se ramifican de manera subrepticia”, manifestó Castillo.

Asimismo, monseñor Castillo cuestionó severamente a los actores políticos que intentan instrumentalizar la fe y la imagen eclesiástica en beneficio propio o para acallar las posturas críticas de la institución.

“Hay quienes quisieran que la Iglesia no cuestione los desvalores humanos que destruyen la voluntad política (…), quisieran que se calle; sin embargo, esas mismas personas muchas veces quieren usar la religión para su posición partidaria y así obtener votos y aceptación”, aseveró.

Un llamado a la rectificación y al compromiso social

Frente a este escenario, el monseñor instó a la ciudadanía y especialmente a los líderes políticos a no ceder ante proyectos que atenten contra el bienestar común de las provincias del país. El arzobispo hizo un llamado urgente a asumir responsabilidades y ver la crisis actual como una oportunidad de conversión y corrección, donde se priorice la restitución a las víctimas de los daños acumulados.