
El sistema de transporte masivo de Lima se prepara para una transformación notable en su servicio troncal. A través de un material audiovisual compartido en sus plataformas oficiales, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) expuso el vehículo modelo que guiará la actualización de la flota del Metropolitano.
El automóvil exhibido conserva la tradicional tonalidad gris de las unidades articuladas actuales, pero introduce líneas exteriores mucho más aerodinámicas. Esta propuesta tecnológica y de diseño fue mostrada al público en la feria Expo ATU Motiva, permitiendo que los usuarios conocieran de cerca los cambios estructurales y de distribución interna que se planean implementar para optimizar los traslados diarios.
El habitáculo de estos nuevos buses prioriza la comodidad y la conectividad de los pasajeros mediante importantes mejoras en su infraestructura. El diseño interior destaca por ofrecer pasillos y zonas de asientos notablemente más espaciosos, equipados con butacas ergonómicas y una nueva disposición que añade asientos en la sección posterior del vehículo.
Para contrarrestar las intensas jornadas de calor y alta afluencia, los buses incorporarán sistemas de aire acondicionado. Asimismo, se añadirán puertos USB ubicados estratégicamente en las barandas y cerca de los asientos para facilitar la recarga de dispositivos móviles durante el trayecto.
La reestructuración del servicio también contempla una evolución radical en los métodos de recaudo y acceso. Las futuras unidades vendrán equipadas con validadores de alta tecnología listos para procesar herramientas de cobro digital, incluyendo billeteras electrónicas y tarjetas bancarias.
Este avance tecnológico se alinea con el despliegue de la Tarjeta Interoperable de Transporte (TIT) gestionada por la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), entidad que ya puso en marcha las primeras pruebas piloto de este soporte magnético en la ruta alimentadora Urbanito.
Durante estos ensayos iniciales, los dispositivos lograron verificar las transacciones, procesar los datos de lectura y reflejar de manera óptima el saldo de los usuarios.
La fase experimental de este nuevo ecosistema de recaudo, que tiene una duración estimada de 15 días tras concluir la programación técnica por parte de tres operadores clave, incluye la evaluación de tarifas diferenciadas según los tramos recorridos y mecanismos de bloqueo de seguridad.