
Lizardo José Arellano Quintana, chofer de 24 años y de nacionalidad venezolana, murió tras recibir un disparo aparentemente del suboficial PNP Álex Oblitas Chambi durante una intervención policial en San Juan de Miraflores (SJM).
Su esposa, también cobradora del vehículo, acusó al agente de abuso de autoridad y de haber actuado con xenofobia.
El conductor Lizardo Arellano fue interceptado por el suboficial Álex Oblitas Chambi, miembro de la unidad de Águilas Negras, luego de que presuntamente se pasara una luz roja.
La esposa de la víctima relata que su pareja colaboró con la entrega de documentos, pero el agente disparó cuando el vehículo se encendió para trasladarse a la comisaría.
El impacto provocó que Arellano perdiera el control y chocara.
La esposa del chofer fallecido, quien tiene dos meses de gestación, detalló que el suboficial la golpeó con una vara de reglamento cuando intentó acercarse a conversar. “Mi esposo baja para apartarlo de mí. Pero mi esposo, al escuchar que la pasajera le dice que se vuelva a subir, mi esposo sube de nuevo”, declaró.
Añadió que, pese a que el conductor aceptó ir a la comisaría, el agente efectuó el disparo cuando Arellano encendió el motor. La mujer aseguró que ningún efectivo del refuerzo ayudó a trasladar a su esposo al hospital.
El disparo habría afectado una arteria importante en las piernas de Arellano. El conductor logró despertar y lanzarse al piso del vehículo para intentar presionar la herida, pero perdió el control y se estrelló contra un vehículo estacionado, según la declaración de su pareja.