
El gerente general de la Asociación Automotriz del Perú, Jaime Graña, afirmó que el sistema de multas de tránsito en el país no cumple su función disuasiva y que se requiere una reforma integral que incluya fiscalización electrónica y cambios en el sistema de concesiones.
El especialista señaló que el año pasado se registraron 88 mil accidentes con más de 3,400 fallecidos.
El especialista explicó que el sistema de multas no disuade porque no hay certeza de que las infracciones sean sancionadas.
“Aquí es totalmente lo opuesto, acá la certeza es que no pasa nada”, afirmó.
Graña señaló que muchos conductores impugnan las multas durante años y al final el Estado pierde dinero.
“La gran mayoría de infracciones ni los multan, pero cuando los multan entran en este circuito de contratar algún abogado para que la multa la vayan impugnando, y durante 4 años se impugna la multa, y al final el Estado pierde un montón de dinero”, sostuvo.
El experto propuso una revisión integral del sistema sancionador, incluyendo la fiscalización electrónica con cámaras y cinemómetros.
“El problema se soluciona con la fiscalización electrónica. El Callao hasta hace poco tenía un sistema muy efectivo porque tenía cámaras y baja la velocidad porque ya sabes exactamente por qué, porque había certeza de que la infracción no iba a pasar impune”, recordó.
Graña también sugirió crear juzgados de tránsito que agilicen los procesos y evitar que las multas sean impugnadas durante años.
“Hoy día la inteligencia artificial puede ayudar muchísimo en este tipo de procesos”, añadió.
El especialista señaló que gran parte de la congestión en las ciudades se debe a la falta de un sistema integrado de transporte.
“Gran parte del problema de la congestión que tenemos en nuestras ciudades se debe a la falta de un sistema integrado de transporte que hoy día está en manos de la informalidad”, afirmó.
Graña propuso cambiar el sistema de concesiones y seguir el modelo de Chile y Colombia, donde el Estado compra los buses y los concesiona para garantizar un servicio eficiente y seguro.
“Hemos mirado hacia Chile, hemos mirado a Colombia, y ellos ya han implementado sistemas en donde el Estado compra 3 mil, 4 mil buses, los concesiona, tiene un retorno por esa inversión”, explicó.