Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Las obras de agua y desagüe que ejecuta la Municipalidad de Santa Anita en la calle 8 de la urbanización La Encalada están generando daños en viviendas particulares, con roturas de losetas y afectación de cajas de agua, mientras los vecinos reportan también la aparición de roedores por el movimiento del alcantarillado.
La intervención, que inició el lunes de esta semana y tiene un plazo estimado de 105 días, ha dejado escombros en la vía pública y ha convertido el tránsito peatonal en un riesgo para adultos mayores, escolares y mototaxis.
La maquinaria pesada ha dañado propiedad privada. En una bodega, el piso de mayólica fue roto por los trabajos, y demostró que los fragmentos podían retirarse con las manos. En otras viviendas, las losetas y mayólicas de las fachadas también han sido afectadas.
Una vecina que vende desayunos en la zona colocó una tabla de madera para poder bajar de su casa. Mientras tanto, una adulta mayor que sale de una panadería calificó la situación como “muy incómodo” para cruzar la vereda.
A tres días del inicio de las obras, los montículos de tierra y desmonte permanecen sin retirar, y el polvo obliga a los comerciantes a echar agua constantemente para mitigar el problema.
Vecinos denunciaron que el movimiento del alcantarillado ha provocado la salida de ratas y roedores, lo que agrava las condiciones de salubridad en la zona. Además, la presencia de una caja de agua expuesta con una roca encima evidencia la falta de precaución durante los trabajos.
Los residentes aseguran que no se oponen a la obra. La consideran necesaria para el mejoramiento del distrito. Pero exigen que se ejecute con mayor cuidado para evitar daños a la propiedad privada.
Hay un colegio cercano, y los alumnos deben sortear los escombros para ingresar a clases, mientras que los adultos mayores y conductores de mototaxis enfrentan dificultades para desplazarse.