
La polémica por la remodelación de pistas y veredas en el pueblo joven Casa Huertas continúa sin solución.
Tras la oposición de los vecinos y la presentación de una acción de amparo, la alcaldesa de Surquillo, Cintia Loaiza, los convocó a una reunión para intentar destrabar el proyecto.
Los residentes insisten en que la obra debe respetar las áreas verdes del sector y exigen que la municipalidad responda las 34 observaciones técnicas que, aseguran, aún no han sido absueltas.
Cintia Loaiza reiteró que el proyecto no eliminará las áreas verdes y aseguró que, por el contrario, estos espacios serán preservados e incrementados.
Además, explicó que la obra se ejecutará por etapas para reducir el impacto en la zona.
La burgomaestre también invitó a los vecinos a reunirse en su despacho para atender sus inquietudes y buscar una salida al conflicto.
Agregó que la municipalidad coordinó previamente con Sedapal y Cálida para evitar contratiempos durante la ejecución de los trabajos.
Los vecinos, asesorados por un equipo técnico, presentaron una acción de amparo y solicitaron una medida cautelar para detener la ejecución de la obra.
Aseguran que la municipalidad aún no responde a las 34 observaciones técnicas planteadas al proyecto.
Además, exigen una garantía por escrito que asegure la conservación de las áreas verdes. Mientras ambas partes mantienen posiciones distintas, la obra, valorizada en 6 millones de soles, continúa paralizada.