¡Un horno! Ola de calor en Europa podría alcanzar los 44 grados

Europa registra temperaturas históricas que reblandecen el asfalto y deforman semáforos en varias ciudades

La ola de calor que azota Europa con temperaturas que superan los 41 grados ha provocado más de 1300 fallecidos.

También se registra daños en infraestructuras y se adopta medidas de emergencia para proteger a los trabajadores.

Escenas captadas en varios países muestran el asfalto ablandado, vehículos afectados y ciudadanos recurriendo a tinas con agua para mitigar el sofoco.

¿Qué consecuencias está dejando la ola de calor en Europa?

Las altas temperaturas han reblandecido el asfalto, deformado semáforos y dañado vehículos en distintas ciudades europeas.

En España, el calor extremo ha cocinado huevos y tocino al aire libre. Barcelona reporta ventiladores y aires acondicionados agotados en comercios por compras de pánico, mientras patitos y tortugas buscan superficies menos calientes para sobrevivir.

En Francia los trenes circulan sin aire acondicionado con pasajeros empapados en sudor.

Italia aprueba reducir jornadas laborales ante el calor extremo

El gobierno italiano ha aprobado medidas para reducir o suspender las jornadas laborales cuando las altas temperaturas pongan en riesgo la salud de los trabajadores, según informó la transmisión oficial.

Esta decisión responde a la magnitud de la ola de calor que ya superó los 41 grados en varias regiones del continente, afectando directamente la productividad y la seguridad en sectores como la construcción y el transporte.

En paralelo, las infraestructuras públicas han comenzado a resentir el impacto térmico.

Imágenes captadas en Barcelona muestran a pasajeros viajando en trenes sin climatización, con temperaturas internas insoportables, mientras que en las tiendas los sistemas de refrigeración se han agotado ante la demanda masiva.

La situación ha obligado a las autoridades a activar protocolos de emergencia para proteger a la población más vulnerable, incluyendo adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.

La ola de calor, que ha dejado escenas descritas como “propias de una película” por los testimonios recogidos, mantiene en alerta a los sistemas de salud europeos.

El agua desaparece en segundos al contacto con superficies expuestas al sol, y los ciudadanos han recurrido a métodos improvisados para sobrellevar las temperaturas récord.