¿Pagaban 50/50? La postura de Alejandra Baigorria sobre su pasado con Mario Hart

La 'Gringa de Gamarra' fue abordada tras las revelaciones de Korina y respondió si compartía las cuentas con el piloto

La controversia desatada por las recientes declaraciones de Korina Rivadeneira, quien reveló que durante su matrimonio con Mario Hart existía una estricta exigencia para dividir absolutamente todos los gastos al 50 %, terminó salpicando a Alejandra Baigorria.

El programa de Peluchín abordó a la empresaria para preguntarle si en la época en que mantuvo un romance con el piloto también aplicaban la misma fórmula financiera de compartir las cuentas a la mitad.

Ante la interrogante directa sobre si pagaban 50/50 en su época de enamorados, la ‘Gringa de Gamarra’ prefirió no confirmar ni desmentir dicha práctica, dejando entrever con ironía que ha transcurrido tanto tiempo que prefiere no recordar los detalles de ese romance pasional.

Baigorria fue enfática al señalar que dar respuestas sobre ese tema sería “darle más leña al fuego”, asegurando que por respeto a la familia y a los niños pequeños que están de por medio, prefiere mantenerse al margen de los conflictos de terceros.

Tantos años que ya ni me acuerdo, imagínate. Yo no voy a dar información al respecto porque es darle más leña al fuego y es algo que no quiero hacer. Respeto la posición de cada uno y le deseo lo mejor a todo el mundo y sobre todo por el bienestar de su familia y de los pequeños“, contestó.

División de cuentas en el ‘matri’

El debate sobre el modelo del 50/50 no se limitó a su pasado sentimental, sino que se trasladó a su presente conyugal. Al ser consultada sobre cómo gestiona el presupuesto del hogar junto a su actual esposo, Said Palao, la empresaria prefirió guardar en reserva la cifra o el porcentaje exacto que aporta cada uno, pero dejó en claro que las dinámicas financieras dentro de un matrimonio son completamente distintas a las de un noviazgo.

Según explicó, cada pareja tiene la libertad de establecer sus propios acuerdos económicos sin que eso deba ser juzgado por los demás y remarcó que las responsabilidades deben adaptarse a la realidad financiera de cada cónyuge, destacando que cuando a una de las partes le va económicamente mejor que a la otra, los aportes cambian de manera natural, siempre y cuando exista un consenso basado en el respeto y el bienestar mutuo.