
El cambio climático ha convertido al nevado Huascarán, el más alto del Perú con 6,700 metros, en una “trampa mortal” para los montañistas, con temperaturas que pueden descender hasta los -40 grados, avalanchas que reconfiguran las rutas y grietas que aparecen cada año.
La montaña tropical más alta del mundo presenta condiciones extremas que desafían a los escaladores.
“Tenemos temperaturas de -10 hasta -20 grados, pero va a depender mucho del viento, y el viento puede llevar la temperatura arriba en el campo 2 a -40 o -35 grados”, explicó el andinista Beto Pinto.
La Garganta, una de las zonas más temidas, combina grandes bloques de hielo con enormes rocas. “Esta avalancha que acaba de pasar el día de hoy en esta mañana acaba de cambiar totalmente la ruta del lugar denominado La Garganta”, agregó.
El calentamiento de los glaciares ha incrementado el número de fracturas de hielo y desprendimientos, haciendo que cada año sea más difícil escalar.
“Es la montaña tropical más alta del mundo y la verdad es muy accidentado con el cambio climático… ha tenido esta zona de la garganta muy compleja, y también desde el campo 2 hacia la cumbre muchas avalanchas. Ha habido muchos accidentes aquí”, señaló Pinto.
Los montañistas requieren equipo especializado, incluyendo botas dobles y carpas adecuadas para soportar el frío extremo, donde manos y pies se congelan en minutos sin protección.
Tres montañistas permanecen desaparecidos desde el martes en el Huascarán, a más de 6,000 metros de altura. La última ubicación conocida fue transmitida a través del reloj satelital de uno de ellos, Alejandro Ugarte, quien se comunicó con su novia antes de perderse.
La zona de La Garganta es el punto donde se estima que se encuentran. El equipo de rescate enfrenta condiciones adversas, y helicópteros no pueden llegar a esa altitud, por lo que los rescatistas deben ascender con porteadores y equipo especializado.
Esta mañana, una avalancha en la misma zona cobró la vida de un porteador y dejó dos heridos.