Tomó desayuno con “trampa”: “pepean” a cajera de botica para robar S/10 mil

La víctima presentó síntomas como visión borrosa y cansancio extremo, mientras la agresora permanece prófuga.

Lo que parecía un acto de compañerismo terminó convirtiéndose en una grave denuncia. Tatiana Gisela Ortiz, técnica farmacéutica, es acusada de haber pepeado a su compañera de trabajo, Emily, para apoderarse de S/6.000 de la caja de una botica ubicada en el distrito de San Juan de Lurigancho.

Según la denuncia, la presunta agresora habría colocado una sustancia desconocida en un ponche de habas que consumió la víctima durante su jornada laboral.

Poco después, Emily comenzó a presentar síntomas como visión borrosa, somnolencia y un cansancio extremo que le impidieron continuar con normalidad sus actividades.

¿Cómo ocurrió el robo con “pepeada” en la botica?

Según la denuncia, el robo ocurrió el 22 de junio en una botica de San Juan de Lurigancho. Emily, una cajera de 23 años, compró un ponche de habas para desayunar. Sin embargo, sospecha que una compañera de trabajo adulteró la bebida mientras ella se encontraba distraída.

Las cámaras de seguridad habrían captado a Tatiana Gisela Ortiz acercándose al vaso y vertiendo una sustancia desconocida. Minutos después, la joven comenzó a presentar síntomas alarmantes. Mientras intentaba mantenerse consciente, la presunta responsable entró y salió varias veces del establecimiento.

Según las imágenes revisadas por los afectados, la mujer habría aprovechado el estado de vulnerabilidad de su compañera. De acuerdo con la denuncia, tomó dinero de la caja, arrugó los billetes y los ocultó entre sus pertenencias.

Cuando los trabajadores revisaron la caja, descubrieron que el dinero había desaparecido. El faltante ascendía a S/6.000.

Antecedentes de la agresora

La denuncia contra Tatiana Gisela Ortiz no se limita a este caso. Según la víctima, la técnica farmacéutica tendría antecedentes por robos cometidos en al menos seis boticas. En esos hechos habría utilizado un modus operandi similar para apoderarse del dinero de las cajas.

Pese a las denuncias, Tatiana permanece prófuga. Los afectados sostienen que sus familiares conocerían su ubicación. Sin embargo, se niegan a colaborar con las autoridades para facilitar su captura.

La víctima también denunció amenazas. Según su versión, estas acciones buscan impedir que continúe difundiendo detalles del caso y apoyando las investigaciones.

Ante esta situación, solicitó garantías para su seguridad. Además, exigió a las autoridades acelerar la búsqueda de la presunta responsable para que responda ante la justicia por las acusaciones en su contra.