
Karsten Kunckel Saamer, presidente de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), reveló que la congestión vehicular en Lima genera una pérdida económica de 30,000 millones de soles al año y 195 horas por usuario, equivalente a un mes de trabajo.
El especialista señaló que el problema no es la cantidad de vehículos, sino la falta de planificación y una revisión técnica deficiente.
La congestión vehicular en Lima provoca que cada usuario pierda 195 horas al año, lo que representa un mes de trabajo.
Este tiempo improductivo, sumado al costo del combustible desperdiciado, equivale a 30,000 millones de soles anuales.
Kunckel precisó que, por cada tanqueada de 200 soles, 80 soles se gastan “por gusto” debido a la falta de un tráfico eficiente.
Según Kunkel, el colapso del tráfico en Lima no se debe a una alta densidad vehicular, como se cree erróneamente, sino a una “falta de planificación”.
El Perú tiene solo 90 vehículos por cada 1,000 habitantes, cifra muy inferior a la de Chile (340), Ecuador (135) o Bolivia (115).
“No es un tema de que tengamos vehículos de más, deberíamos tener todavía un colchón para poder incorporar por lo menos 50% más de vehículos”, afirmó.
En ese sentido, el directivo señaló que se necesita modernizar el parque automotor y contar con una autoridad única de transporte que evite que “cada alcalde decida por su propio medio”.
Si bien reconoció que la ATU “tiene sus deficiencias”, la considera un “inicio muy importante”.
Lima encabeza el ranking de congestión vehicular en Sudamérica, superando a ciudades como Bogotá y México, y se ubica entre las tres primeras a nivel mundial.
“Si seguimos así, en 5 años vamos a estar a un nivel de peatón”, advirtió Kunckel. La crisis vial no solo afecta la economía, sino que también cobra vidas.
El año pasado se registraron 3,400 fallecidos inmediatos por accidentes de tránsito, una cifra que no incluye a las víctimas que mueren después de ser atendidas.
“Lamentablemente no se contabiliza los que fallecen después”, agregó.
El presidente de la AAP planteó medidas de corto plazo, como la sincronización de semáforos, la eliminación de rompemuelles que varían según el distrito y una fiscalización más estricta para evitar el bloqueo de cruces.
A largo plazo, consideró indispensable culminar los proyectos del Metro de Lima (líneas 2, 3, 4 y 7) y subvencionar el transporte público.
“Hoy por hoy hay que pensar del Perú de ahora hasta en 10, 20 años y empezar, iniciar con las grandes obras que necesitamos”, sentenció.
También abogó por fortalecer las revisiones técnicas, ya que en el Perú solo se rechaza el 8% de los vehículos, frente al 35% de rechazo en Chile, Colombia y Ecuador.
“Considerando eso, podríamos creer que tenemos el mejor parque automotor del mundo y no es así”, cuestionó.