
Un perrito se convirtió en el cómplice involuntario de una banda que vació un minimarket en Trujillo.
El animal fue el primero en ingresar al local sin saber que detrás de él venían tres hombres y dos mujeres provistos de bolsas plásticas listos para llenarlas con productos que jamás pensaban pagar.
Mientras la trabajadora ordenaba su área de trabajo, el grupo aprovechó el descuido como si participaran en una competencia contra el reloj.
Los delincuentes comenzaron a llenar las bolsas a toda velocidad. No escogían productos, agarraban a manos llenas todo lo que encontraban a su paso.
La cajera asegura que nunca se percató del robo. Recién al revisar el inventario descubrieron que los delincuentes habían conseguido llevarse más de 500 soles en mercadería.
Entre los productos sustraídos había comestibles, aceites, atunes, mayonesas, gelatinas y fideos.
En menos de un minuto, los cinco abandonaron el local con las bolsas repletas. Detrás de ellos también salió el perrito, ajeno al delito.
Los propietarios del negocio ya presentaron la denuncia en la comisaría de San Nicolás, en Trujillo.
Ahora los dueños esperan que las cámaras de seguridad permitan identificar a los cinco ladrones que entraron como clientes y salieron con más de 500 soles en productos sin pagar un solo céntimo.