Mary, una peruana de 53 años, vende chupetines en el metro de Madrid, España para sobrevivir y enviar dinero a su familia en Perú, pero entre lágrimas confesó que no tiene un techo donde vivir y que no ha podido comer.
La compatriota, que llegó a España en noviembre, rompió en llanto tras recibir ayuda y contó que extraña a sus hijos, con quienes sueña reencontrarse.
Mary reveló que no tiene techo y que su hija le llamó para decirle que no tiene qué comer, por lo que ella tampoco había almorzado.
Vende todos los días chupetines como única fuente de ingresos y afirma que quiere trabajar, no para enriquecerse, sino para apoyar a sus hijos y que puedan estudiar.
La peruana, que llegó a Madrid en noviembre, confesó que no tiene techo donde vivir y que su único deseo es trabajar.
Entre lágrimas, pidió apoyo para volver a casa, y una persona que la asistió se ofreció a buscar abogados para ayudarla con sus papeles.
Mary señaló que una persona sin estudios enfrenta muchas dificultades, incluso para conseguir empleos básicos.