
El pingüino de Humboldt es una de las especies más afectadas por el Fenómeno El Niño, ya que el calentamiento del mar ha provocado la migración de la anchoveta, su principal alimento.
La temperatura del mar peruano bordea actualmente los 23 grados, cuatro puntos por encima de lo normal. Esto ha provocado que la anchoveta, principal alimento de los pingüinos de Humboldt, emigre hacia aguas más frías, rompiendo la cadena alimenticia.
Un estudio de la Universidad Científica del Sur reveló que los nidos han sido abandonados y las crías han muerto de inanición.
“Nos dimos con la sorpresa de que los huevos con pingüinos que habíamos contado un mes atrás ya estaban completamente vacías. Eso quiere decir que encontramos los nidos con los huevos abandonados, incluso algunas crías abandonadas, esqueléticas, ya muriendo de inanición”, explicó Carlos Zavalaga, investigador titular de la Universidad Científica del Sur.
La población de pingüinos de Humboldt, que en Perú llegaba a 5,500 ejemplares, ha disminuido drásticamente. Algunos han comenzado a morir y otros han migrado hacia el sur buscando aguas más frías.
El pingüino de Humboldt, una especie que solo existe en las costas del Perú y de Chile, también viene sufriendo los estragos de un niño que cada día se hace más y más fuerte.
Sin embargo, no es la única especie afectada. Los pelícanos también han sufrido la escasez de alimento, y sus cuerpos han quedado varados en las orillas.
En Chorrillos, la llamada Isla de los Pelícanos, que antes lucía plagada de estas aves, hoy ha quedado casi vacía.