Una DANA es una Depresión Aislada en Niveles Altos, un sistema atmosférico frío que se desarrolla en niveles medios y altos de la atmósfera, aproximadamente entre 5 y 10 kilómetros de altura. En el Perú, estos sistemas suelen asociarse con precipitaciones en la sierra, como lluvias, nieve, aguanieve y granizo, además de incrementos en la velocidad del viento.
El fenómeno puede desplazarse sobre el océano Pacífico y aproximarse a las costas de Perú y Chile. Cuando la masa de aire frío asociada a la DANA interactúa con aire cálido y húmedo proveniente de la Amazonía, se generan condiciones de inestabilidad que favorecen la aparición de precipitaciones, especialmente en las zonas altoandinas.
Entre los fenómenos que pueden presentarse están las lluvias, nevadas, aguanieve y granizo, además de ráfagas de viento. El tipo de precipitación depende, entre otros factores, de la altitud, la temperatura y las características particulares de cada episodio.
Las nevadas suelen concentrarse en localidades ubicadas a mayor altura, mientras que las lluvias, el granizo y el aguanieve pueden aparecer en otros sectores. Por ello, la presencia de una DANA no significa que todas las regiones experimenten los mismos efectos ni con la misma intensidad.
La sierra sur es una de las zonas donde estos sistemas pueden generar mayores impactos. Entre las regiones comprendidas se encuentran Puno, Cusco, Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Moquegua y Tacna.
También pueden verse involucradas regiones de la sierra central, como Junín, Huancavelica, Huánuco y Pasco. Sin embargo, el alcance de cada episodio depende de la trayectoria que siga la DANA y de las condiciones atmosféricas que encuentre durante su desplazamiento.
En algunos eventos, las condiciones asociadas al sistema pueden alcanzar sectores costeros. Por ello, la zona afectada puede variar de una DANA a otra y los avisos de Senamhi especifican las regiones y localidades que presentan mayor probabilidad de registrar determinados fenómenos meteorológicos.
En Perú, Senamhi comenzó a asignar nombres a las DANA desde 2018, con el objetivo de reconocer y diferenciar estos sistemas atmosféricos cuando generan efectos en el territorio nacional. Los nombres siguen un orden alfabético y alternan entre denominaciones femeninas y masculinas.
Los nombres no describen las características del fenómeno ni tienen un significado meteorológico particular. Se utilizan como una herramienta para facilitar la identificación y comunicación de cada sistema. Para el periodo 2026-2029, Senamhi estableció una nueva relación de nombres que comienza con Aníbal, Bertha, Carlos, Diana, Erickson y Fernanda, entre otros.