
Un movimiento sísmico puede ocurrir en cualquier momento y no es posible predecir con exactitud cuándo sucederá. Por ello, conocer las medidas de prevención y tener un plan familiar permite reducir riesgos y actuar de manera ordenada ante una emergencia. Aquí todo lo que necesitas saber.
Como no es posible predecir con exactitud cuándo sucederá un sismo, es importante que cada familia tenga un plan de emergencia y conozca las zonas seguras de su vivienda. Entre las principales medidas de prevención se encuentran:
La mochila debe contener artículos que permitan atender las necesidades básicas durante las primeras horas de una emergencia. Según el Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU), debe incluir:
El contenido debe revisarse periódicamente para retirar productos vencidos y renovar aquellos que necesiten ser reemplazados.
Durante el movimiento, lo más importante es mantener la calma. No corras ni intentes evacuar mientras el suelo continúa moviéndose, ya que podrías sufrir una caída o quedar expuesto a objetos que se desprendan. Ten en cuenta estas recomendaciones:
Uno de los principales errores es intentar salir corriendo mientras la tierra continúa moviéndose. Esta reacción puede provocar caídas o accidentes, especialmente en escaleras. Tampoco se recomienda acercarse a ventanas, balcones, postes, cables eléctricos u objetos que puedan desprenderse.
Si el sismo ocurre mientras una persona está cocinando o utilizando algún artefacto, no debe salir corriendo. Una vez que el movimiento haya terminado, debe verificarse, siempre que sea seguro hacerlo, que no existan fugas de gas u otras situaciones que puedan provocar un incendio.
Una vez que termine el movimiento, evacúa hacia la zona de seguridad y presta atención a posibles réplicas. Si la vivienda presenta daños, evita regresar hasta que sea revisada por un especialista. Sigue estos consejos:
Si quedas atrapado entre los escombros, trata de hacer ruido para que los rescatistas puedan encontrarte. Puedes utilizar un silbato, golpear una superficie sólida o pedir ayuda. También es importante cubrirte la boca, la nariz y los ojos para evitar respirar el polvo que dejan los escombros.
Por otro lado, si encuentras a una persona atrapada, evita moverla, ya que podrías agravar sus lesiones. En caso de una fractura expuesta, inmoviliza la extremidad afectada y solicita atención médica. Nunca intentes colocar el hueso nuevamente en su lugar.
Antes de una emergencia, acuerden en familia quién será la persona encargada de cuidar a la mascota. Su tarea será mantenerla tranquila y llevarla a un lugar seguro cuando sea necesario, sin exponerse ni poner en riesgo al animal. También es recomendable colocarle un collar con su nombre y dirección para facilitar su identificación si se pierde.
Finalmente, prepara un espacio para ella dentro de la mochila de emergencia. Incluye alimento, una correa y una manta para protegerla del frío y mantenerla abrigada.
Si el sismo ocurre mientras estás en una zona cercana al mar, debes alejarte de la costa una vez que haya terminado el movimiento y dirigirte hacia un lugar seguro si existe riesgo de tsunami. Es importante mantenerse informado a través de fuentes oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades.
La preparación también implica conocer previamente las rutas de evacuación y las zonas seguras de la localidad. En caso de una emergencia, seguir un recorrido conocido permite reducir la improvisación y facilita una evacuación ordenada.