Jhonsson Smit Cruz Torres, alias ‘Jhonsson Pulpo’, fue capturado este 1 de septiembre en La Paz, Bolivia, luego de varios años de búsqueda por parte de las autoridades peruanas. La Policía Nacional lo señala como uno de los principales cabecillas de Los Pulpos, organización criminal originada en Trujillo y vinculada con extorsiones, secuestros, homicidios y sicariato.
El detenido es hijo de Jhon Smith Cruz Arce, conocido como ‘John Pulpo’, uno de los líderes históricos de la organización. Jhonsson comenzó a asumir responsabilidades dentro de la estructura criminal cuando tenía 17 años, después del encarcelamiento de su padre. Desde entonces, su nombre quedó relacionado con distintos casos investigados por la justicia peruana.
Sobre Cruz Torres pesa una condena de cadena perpetua por el delito de robo agravado con subsecuente muerte, además de procesos por otros delitos. Durante su fuga, las autoridades sostuvieron que utilizó identidades falsas y recurrió a cambios físicos para evitar ser identificado. Incluso llegó a figurar como fallecido luego de que en 2020 se registrara un acta de defunción falsa a su nombre.
Jhonsson Smit Cruz Torres es identificado por las autoridades como integrante de una segunda o tercera generación de la estructura criminal vinculada a la familia Cruz Arce. Su padre, Jhon Cruz Arce, estuvo durante años al frente de Los Pulpos y fue condenado a 25 años de prisión por homicidio. Permaneció encarcelado desde 2008 hasta julio de 2025.
Con su padre en prisión, Jhonsson ganó protagonismo dentro de la organización. Los Pulpos ampliaron sus actividades desde el cobro de cupos en el transporte público hacia extorsiones, secuestros, homicidios, sicariato, tráfico de terrenos y actividades relacionadas con la minería ilegal.
La organización también habría extendido sus operaciones fuera del Perú. Las autoridades han relacionado a integrantes de Los Pulpos con actividades criminales en países como Chile, Bolivia y Argentina. La presencia de miembros del entorno de Cruz Torres en territorio extranjero llevó a la Policía peruana a coordinar operativos con sus pares de otros países.
Uno de los principales procesos contra Cruz Torres corresponde al asesinato de un comerciante ocurrido en marzo de 2020 en Trujillo. Por este caso, el Tercer Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Trujillo le impuso cadena perpetua por robo agravado con subsecuente muerte.
A Cruz Torres también se le atribuyen los secuestros de los empresarios Santos Guillermo Sánchez, Emilio Julca Huamán, Kristell Cotrina y Robert Quezada, entre otros. En el caso de Sánchez Vera, la víctima fue asesinada durante su cautiverio y su cuerpo fue encontrado con signos de violencia y dedos mutilados. Mientras que a Quezada Crisólogo le mutilaron los dedos para exigir un rescate de dos millones de dólares.
Además de la cadena perpetua, las autoridades lo vinculan con investigaciones por homicidio calificado, sicariato, organización criminal y secuestro agravado. Desde agosto de 2022 integraba el Programa de Recompensas del Ministerio del Interior y, en septiembre de 2024, la recompensa por información que permitiera ubicarlo aumentó de S/75 mil a S/500 mil.
La captura se produjo en La Paz durante un operativo coordinado entre autoridades peruanas y bolivianas. De acuerdo con información policial, Cruz Torres fue ubicado aproximadamente a las 9:45 a. m. del 1 de septiembre en la calle Isaac Tamayo 661. En la intervención también fue detenido Gabriel Alexander Saul Mendocilla Gómez, ambos tenían documentos de identidad correspondientes a otras personas.
La captura fue resultado de un trabajo coordinado entre las autoridades de Perú y Bolivia. En el operativo participaron agentes del FBI-Lima, la DEA Perú, la Digimin y la División de Ciberdelincuencia de la Policía boliviana, quienes realizaron labores de seguimiento e inteligencia para localizar a Cruz Torres en La Paz.
Sin embargo, este no es el primer intento por encontrarlo en Bolivia. En enero de 2026, las autoridades realizaron un operativo en La Paz que terminó con la detención de Keisy Alessandra Salvatierra Vigo, pareja de Jhonsson, pero él logró escapar. Desde entonces, la Policía mantuvo el seguimiento de sus desplazamientos por Bolivia y Chile.