
El ingeniero Hernando Tavera, presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), brindó detalles sobre si existe alguna relación entre los terremotos ocurridos en los países de Venezuela, Colombia y los sismos registrados en Junín. Asimismo, Tavera advirtió que la zona central del Perú acumula energía desde 1746 y podría enfrentar un sismo de magnitud 8.5 o 8.8.
El presidente del IGP explicó que “la única correlación que tienen es que han ocurrido en el continente sudamericano”, pero los procesos geológicos son distintos.
En Venezuela, el movimiento es generado por la fricción de la placa del Caribe con la placa sudamericana; en Colombia, por la colisión frontal de la placa de Nazca con la sudamericana; y en Junín, por la deformación de la cordillera de los Andes que genera fracturas en su superficie.
El especialista advirtió que la zona central del Perú, frente a Lima, acumula esfuerzos desde el terremoto de 1746, y que las dimensiones del área comprometida indican que el próximo sismo podría ser de magnitud 8.5 o 8.8 grados.
“Si pasa mucho tiempo que no ocurre un sismo importante, significa que se está acumulando mucha deformación, mucho esfuerzo, y en algún momento tiene que producirse un evento importante”, afirmó.
Por ello, el 14 de agosto se realizará un simulacro nacional para un sismo de 8.8, al que invitó a participar a toda la población.