
Cada minuto resulta decisivo en la búsqueda de los tres montañistas peruanos desaparecidos en el Nevado Huascarán.
Sin embargo, las labores de rescate enfrentan un nuevo obstáculo: un helicóptero de la Policía Nacional del Perú, averiado desde hace casi dos semanas, permanece ocupando el único helipuerto ubicado en las faldas de la montaña.
Esta situación impide el aterrizaje de aeronaves de mayor capacidad y, según rescatistas y familiares, limita el traslado de personal y equipos especializados.
Los equipos de búsqueda advierten que la falta de logística y las demoras podrían reducir las posibilidades de encontrar a los montañistas a tiempo.
El helicóptero de la Policía Nacional del Perú permanece inmovilizado en la zona luego de sufrir una avería mientras realizaba una inspección de las condiciones del Nevado Huascarán.
Su ubicación bloquea el único helipuerto disponible e impide el aterrizaje de un helicóptero de mayor capacidad, que permitiría reforzar el operativo.
Debido a esta limitación, solo cuatro rescatistas y un piloto de dron pudieron ser trasladados durante la mañana.
Sin embargo, los equipos de emergencia estiman que se requiere la participación de al menos 16 especialistas para intensificar la búsqueda de los montañistas desaparecidos.
Los tres montañistas desaparecidos fueron identificados. Se trata de Alejandro Manuel Ugarte Jordán, de 38 años y fotógrafo profesional; Freddy Saúl Mendoza Lizana, montañista limeño; y Artidoro Salas Gaytán, guía de alta montaña de Huaraz.
Según los equipos de rescate, los deportistas no contaban con provisiones suficientes ni con el equipo necesario para permanecer varios días en las extremas condiciones del nevado.
Los rescatistas advirtieron que cada hora es crucial. Además, alertaron que cualquier demora en reforzar el operativo podría reducir las posibilidades de encontrar con vida a los tres montañistas.
La falta de recursos y coordinación en las labores de rescate ha generado indignación entre los familiares de los montañistas desaparecidos.
El largo recorrido hasta la zona de búsqueda agrava aún más la emergencia. Los rescatistas deben caminar entre siete y ocho horas desde la base, lo que retrasa el ingreso del personal y resta tiempo valioso al operativo.
Las autoridades evalúan cómo retirar el helicóptero averiado para permitir el aterrizaje de otras aeronaves y reforzar la búsqueda de los tres montañistas.