
El terremoto de magnitud 7.3 que sacudió Venezuela y dejó más de 188 víctimas mortales, con proyecciones que superarían los miles de fallecidos, ha puesto en alerta a Lima, donde el 70% de la población se encuentra en situación de riesgo alto y muy alto ante un posible sismo de 8.8 magnitud momentum, según advirtió el presidente del Centro de Estudios y Prevención de Desastres, Juvenal Medina.
El especialista señaló que la informalidad en las construcciones, la falta de renovación urbana y la precariedad de los suelos en distritos como Villa El Salvador, Ventanilla, Barrios Altos, La Victoria y San Martín de Porres incrementan la vulnerabilidad de la capital.
Medina también alertó que los principales hospitales y las redes de agua potable colapsarían ante un evento sísmico de gran magnitud.
Juvenal Medina, presidente del Centro de Estudios y Prevención de Desastres, explicó que Lima presenta un escenario de riesgo sísmico similar al de Venezuela, pero con un nivel de vulnerabilidad mucho mayor.
“El Instituto Geofísico del Perú nos dice que podríamos tener un sismo de 8.8 magnitud momentum, y el otro factor, la vulnerabilidad, nos registra un 70% de población de Lima con un nivel de vulnerabilidad alto y muy alto”, declaró.
El especialista señaló que la forma como ha crecido la ciudad de Lima, con construcciones improvisadas y sin orientación técnica, es el principal factor de riesgo.
“La forma como ha crecido la ciudad de Lima, con una construcción muy incipiente, de pronto sin la orientación técnica, nos invita a pensar en un escenario de riesgo sísmico que podría tener un nivel de impacto mucho mayor que el pronosticado para Venezuela”, afirmó.
Medina identificó los distritos con mayor exposición al riesgo sísmico. “Sectores de Villa El Salvador, como Loma de Corvina, es una enorme duna de arena, un suelo totalmente suelto que puede desarmarse fácilmente y hacer colapsar las viviendas”, explicó.
También mencionó a Ventanilla, con zonas pantanosas donde el suelo tendrá un sacudimiento mucho mayor que una zona rocosa.
El experto advirtió que Lima antigua tampoco está preparada. “Lima no ha tenido una renovación urbana adecuada, hay bolsones de vivienda precaria en Barrios Altos, San Martín de Porres, La Victoria, El Cercado. Viviendas que por sí solas se están cayendo”, señaló.
También criticó la falta de ordenamiento territorial y de asesoría técnica por parte de las municipalidades.
Medina alertó que los principales hospitales de Lima, como el Hospital Rebagliati y el Hospital de Obrero, se encuentran en zonas vulnerables y no han sido reforzados estructuralmente.
El experto advirtió que las redes de agua potable colapsarían severamente ante un sismo de gran magnitud.
“Hay que tener ya una estrategia de poder atender estas necesidades vitales para no sufrir los efectos severos después del sismo”, afirmó, y recordó el caso del terremoto de Haití, donde los efectos posteriores, como el cólera, duplicaron el nivel de víctimas.
Medina reflexionó sobre la importancia de aprender de la tragedia en Venezuela.
“El terremoto de Venezuela, aun no teniendo la magnitud mayor, ha tenido un impacto importante por la poca profundidad del evento sísmico. Eso nos invita a revisar nuestros escenarios de riesgo”, señaló.
El especialista hizo un llamado a las autoridades y a la población a trabajar en la reducción de la vulnerabilidad.
“Hay que ir corrigiendo de manera progresiva esta vulnerabilidad para que cuando ocurra el sismo nos encuentre en mejores condiciones”, concluyó.