
El ingeniero Hernando Tavera, presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), precisa que el nivel de riesgo de un terremoto en Lima es “bastante alto” por la combinación de suelos inestables, autoconstrucción masiva y la acumulación de energía sísmica desde 1746.
El presidente del IGP explicó que Lima se encuentra en una zona sísmica activa, con un silencio sísmico que se prolonga desde 1746, cuando un terremoto devastó la ciudad y generó un tsunami que arrasó el Callao.
“De aquellos años a la fecha, lo único que ha cambiado es la manera como ha crecido Lima, de manera desordenada, con viviendas autoconstruidas”, afirmó Tavera.
El especialista señaló que el 60% de las estructuras de Lima Metropolitana podrían tener daños estructurales, según documentos técnicos del CENEPRED, y que la calidad de los suelos y la falta de estudios técnicos agravan el escenario.
Tavera recomendó a la población identificar zonas seguras en sus viviendas, participar en simulacros familiares y evacuar inmediatamente ante cualquier movimiento, sin esperar a que el sismo termine.
El especialista también instó a los ciudadanos a contratar profesionales para revisar y reforzar sus viviendas, especialmente aquellas construidas sin supervisión técnica.
“Hay que llamar a alguien que nos ayude a comprender, a revisar nuestra estructura y que nos dé las recomendaciones necesarias para reforzarla”, indicó.
Ante ello, El IGP recordó que el simulacro nacional del 14 de agosto, para un sismo de 8.8, es una oportunidad clave para poner en práctica estas medidas.