
Un camión de carga pesada quedó empotrado bajo un puente que conecta las avenidas Brasil y La Marina, tras superar el límite de altura permitido de 2 metros 20.
El impacto contra el pórtico de seguridad metálica dejó dañada la infraestructura y generó severo congestionamiento vehicular.
El chofer fue detenido y llevado a la comisaría, y enfrenta una multa de 5,000 soles.
El conductor, que manejaba un vehículo de más de 2 metros de altura, deberá pagar una multa de 5,000 soles luego de dañar la infraestructura de un puente en la avenida Brasil. Sin embargo, el especialista en movilidad sostenible Alberto Martell, presidente del Grupo En Vía, consideró que las sanciones deben alcanzar también a las empresas propietarias de los camiones por la falta de capacitación de sus choferes.
El chofer justificó el accidente alegando que no había señalización en la entrada de la vía, a pesar de que el cartel que indica la altura máxima de 2 metros 20 se encuentra sobre el pórtico.
Antecedentes similares ocurrieron en el puente de Acho y en la Vía Expresa del Paseo de la República, donde otros conductores ignoraron las señales de advertencia.
Alberto Martell señaló que el problema principal es la informalidad en el sector transporte, donde muchos conductores obtienen licencias de manera fraudulenta. “Hace poco cerraron el Touring y Automóvil Club del Perú, que tenía un prestigio bastante importante para la toma de examen, para el proceso de calificación. Y ahora aparecen una serie de circuitos de manejo de autorizaciones de empresas que no conocemos”, afirmó el especialista.
Para manejar vehículos de carga, se requiere una licencia A3, que exige un periodo previo de experiencia con vehículos livianos, según advierte el experto.
El especialista agregó que las empresas de transporte tienen la responsabilidad de conocer las dimensiones de sus unidades y las rutas autorizadas.
Ante la reiteración de estos accidentes, Martell propuso que las multas no solo se impongan al conductor, sino también a las empresas responsables. “Las sanciones deberían ir al chofer, a la empresa y a los responsables. Tiene que haber responsables. En nuestro país no hay responsable de nada”, criticó. Además, sugirió que los infractores reincidentes enfrenten consecuencias laborales, como la pérdida del empleo o una reconversión laboral.