
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) alertó sobre la detección de nuevas entidades que captan dinero del público y de aplicativos móviles que ofrecen préstamos sin contar con autorización para operar. La institución advirtió que estas prácticas ponen en riesgo el patrimonio y la información personal de los ciudadanos.
Según informó la SBS, algunas de estas empresas utilizan términos como “financiera”, “cooperativa de ahorro y crédito” o “Coopac” para aparentar que se encuentran supervisadas y ofrecen altos intereses para atraer clientes. Sin embargo, recordó que toda empresa que capte dinero del público debe contar con autorización previa de la SBS.
En el caso de los aplicativos, la entidad explicó que estos desembolsan préstamos, incluso sin que el usuario los haya solicitado previamente, y exigen permisos para acceder a los contactos, fotografías y videos almacenados en el celular. Con esa información, posteriormente realizan cobros con intereses elevados y amenazan a las víctimas con difundir mensajes falsos o denigrantes entre sus contactos si no pagan la deuda.
La SBS identificó a tres entidades que vienen ofreciendo servicios financieros sin autorización para captar dinero del público:
Entre las aplicaciones detectadas por la SBS figuran:
La entidad exhortó a la ciudadanía a no descargar ni utilizar estas aplicaciones o cualquier otra de características similares. También recomendó informarse adecuadamente antes de solicitar un préstamo o invertir dinero para evitar caer en esquemas irregulares que puedan comprometer tanto el patrimonio como la información personal.
Asimismo, recordó que cualquier persona puede denunciar a quienes ofrezcan servicios financieros sin autorización a través de la línea gratuita 0-800-10840, el teléfono (01) 200-1930 o el correo electrónico [email protected]. También se puede consultar la relación de entidades autorizadas en el portal institucional de la SBS.
Antes de entregar dinero o solicitar un préstamo, la SBS recomienda comprobar que la empresa se encuentre autorizada y supervisada por la entidad. Esta verificación permite reducir el riesgo de fraudes y evitar operaciones con organizaciones informales que no ofrecen garantías para los usuarios.
La Superintendencia recordó que la autorización es obligatoria para toda entidad que capte recursos del público o los destine a créditos e inversiones. Si una empresa no figura en los registros oficiales, la recomendación es no contratar sus servicios y reportar el caso a la autoridad.