
Con mariachis, globos, un peluche y varios chapes en el escenario, Shirley Arica celebró a lo grande sus 37 años en compañía de su nuevo galán, Pablo Heredia, en un fin de semana lleno de fiesta que duró hasta el amanecer.
La conductora de Magaly TV La Firme reveló que la ex de Desafío no terminó la noche con el empresario, sino que se cambió de ropa y continuó la rumba en otro local.
Shirley Arica celebró sus 37 años con una fiesta que comenzó el sábado en un local de Miraflores, donde Pablo Heredia llegó con globos y un peluche.
La pareja protagonizó varios besos frente a las cámaras, mientras los invitados cantaban “El Sapo Verde” y los mariachis amenizaban la velada.
Sin embargo, la celebración se extendió hasta el domingo con una segunda parte en una discoteca de Lince, donde Arica cambió de ropa.
Pasada la medianoche del sábado, el equipo de Magaly TV llegó al point de Miraflores donde Shirley Arica, conocida como “La reina de las víboras”, celebró sus 37 años junto a varios personajes de Chollywood.
Pablo Heredia no llegó solo: lo acompañaron Samahara Lobatón y Rossini Junior, quienes se aburrieron de los “chapes” públicos y fugaron juntos en un taxi casi a las 4 de la mañana.
La cumpleañera, que llegó con su madre y una cerveza en mano.
“Yo no sé si esto es solo por facturar o porque se están dando un gusto los dos”, cuestionó la popular Urraca, al notar que Pablo y Shirley “empiezan con la miel” frente a todos, “esperando que todos los fonos lo graben”.
La noche no terminó en Miraflores, ya que a las 4 de la mañana Arica salió apurada del local con sus regalos y continuó la fiesta en una discoteca de Lince, donde la vieron llegar “en tiempo récord”, pero con otra ropa y sin Pablo Heredia.
Horas más tarde, Shirley mostró todos sus regalos en redes sociales y armó una segunda celebración con una cena cumpleañera en un restaurante, donde sí estuvo el argentino.
Después, el grupo se trasladó nuevamente a la misma discoteca y chuparon “hasta las últimas consecuencias”.
El domingo, Pablo y Shirley terminaron almorzando en una cevichería junto a todo su grupo de figuretis.