El ‘marketing’ de los sicarios: buscan más alcance ofreciendo protección y vendiendo ‘ropa exclusiva’

Estas cuentas no solo promocionan la imagen de los líderes criminales, sino que también sirven para reclutar jóvenes y normalizar la violencia.

General Óscar Arriola durante conferencia de prensa sobre seguridad ciudadana

En el Perú, Bandas de sicarios como ‘Los Pulpos’ y ‘La Jauría’ usan las redes sociales para reclutar sicarios, ofrecer protección y vender polos y saludos personalizados por 50 soles, con cuentas que superan los 17 mil seguidores.

¿Cómo operan las bandas en redes sociales?

Las organizaciones criminales han convertido las redes sociales en un escaparate para sus actividades ilícitas.

Desde esta plataforma ofrecen protección, el llamado chalequeo, saludos personalizados, venta de stickers con las que extorsionan a las bandas, polos, y todo como en feria”.

Cuentas como “Los Pulpos del Porvenir” tienen más de 17 mil seguidores, y “La Jauría del Porvenir” supera los 10 mil seguidores.

Los saludos personalizados tienen un costo de 50 soles, y también ofrecen venta de datos personales y eliminación de requisitorias.

¿Cómo denominan a este fenómeno?

El crimen organizado ha encontrado en las redes sociales una forma de legitimidad y alcance. “Yo creo que hay una especie de crimen mainstream, una especie de crimen promocional en el mundo virtual, porque además de las páginas hay una especie de influencer para ese giro también de actores criminales”, señaló un especialista.

El problema radica en que estas plataformas no son reguladas por las autoridades peruanas: “Quien tiene la facultad de poder eliminarlo es Meta. Probablemente los empresarios de Meta en Silicon Valley ni siquiera se lo hayan preguntado. Esta es una acción que le corresponde al Estado peruano, le corresponde a la Cancillería”, agregó.

¿Qué consecuencias tiene este marketing criminal?

Las redes sociales sirven para ensalzar la imagen de líderes criminales como Johnson Cruz, líder de ‘Los Pulpos’, prófugo de la justicia.

Además, estas cuentas facilitan el reclutamiento de jóvenes y la expansión de las organizaciones criminales.