
El deporte nacional se alista para una jornada histórica el próximo 6 de agosto, fecha en la que Lima recibirá a la máxima estrella de la gimnasia mundial, Simone Biles. La atleta olímpica participará en el encendido del reloj que marcará oficialmente el inicio del conteo regresivo rumbo a los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2027.
El evento tendrá como escenario la Plaza Mayor de la capital, donde se organizará una festividad pública y gratuita que combinará disciplinas deportivas, expresiones culturales y espectáculos musicales para toda la ciudadanía.
La llegada de Biles a suelo peruano marca un hito inédito y reafirma el posicionamiento de la capital como epicentro del deporte internacional. La figura estadounidense envió un saludo anticipando su visita: “Estoy emocionada por visitar Perú por primera vez para celebrar que comenzó la cuenta regresiva a un año de los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Estoy deseando verlos a todos en la Plaza Mayor de Lima para una celebración inolvidable de la unidad deportiva y el espíritu de las Américas”.
La actividad sumará también la presencia de la destacada paraatleta colombiana Karen Palomeque, plusmarquista en los 400 metros T38, subrayando la relevancia de la integración paradeportiva en esta cita continental.
El encuentro popular dispondrá de un control de aforo mediante pases gratuitos distribuidos a través de Teleticket para garantizar el orden de los asistentes. La jornada incluirá exhibiciones de diversas disciplinas, muestras de la gastronomía local y un show de cierre a cargo de la agrupación Los Mirlos.
Ante el respaldo de Panam Sports y su presidente Neven Ilic, la organización busca réplica de la capacidad logística exhibida durante la edición del 2019, consolidando la expectativa hacia el megaevento de 2027.
El hito del encendido del reloj trasciende el carácter protocolar para convertirse en una plataforma de integración a escala continental. Con la presencia de figuras internacionales de primer orden y una masiva convocatoria ciudadana, el Perú pone en marcha el tramo preparatorio para albergar nuevamente a las delegaciones de América, ratificando su infraestructura y pasión por el deporte competitivo en esta nueva etapa organizativa.