
Los squishies son juguetes antiestrés que los niños pueden apretar y manipular para liberar tensión. Sin embargo, algunos contienen líquidos que pueden representar un riesgo si el juguete se rompe y el contenido entra en contacto con la piel.
La especialista en quemaduras Celimar Catarí, de Skin Medical, advirtió que estos juguetes pueden contener benceno, un químico tóxico, y que el contacto con el líquido puede provocar quemaduras graves de segundo grado.
La experta señaló que los niños de 1 a 4 años son los más vulnerables y recomendó mantener especial cuidado con estos productos.
Los squishies son juguetes antiestrés que se han vuelto populares entre los niños. Están elaborados con un material blando que contiene un líquido en su interior, lo que permite que puedan apretarse y manipularse.
La especialista señaló que este líquido contiene benceno, un químico tóxico, que puede provocar quemaduras químicas graves si el juguete se rompe y el contenido entra en contacto con la piel.
Debido a los riesgos que representan para la salud de los niños, estos juguetes han sido prohibidos en varios países.
La especialista recomendó que, ante una quemadura, primero se debe alejar al niño de la fuente de calor o del químico y enfriar la zona afectada con agua corriente, no helada, durante 30 a 45 minutos para evitar daños adicionales.
Después, se debe acudir de inmediato a un centro especializado, ya que las quemaduras pueden complicarse y profundizarse hasta siete días después.
Las quemaduras químicas también pueden dejar cicatrices permanentes si no reciben el tratamiento adecuado.
La especialista señaló que las quemaduras pueden dejar secuelas físicas y emocionales que pueden acompañar a una persona durante toda su vida.
En Skin Medical, reciben casos de adultos de entre 30 y 40 años que buscan tratar cicatrices provocadas por quemaduras sufridas durante la infancia.
Por ello, destacó la importancia de actuar de inmediato y acudir a un centro especializado para reducir el daño y prevenir complicaciones como infecciones o cicatrices permanentes.