Susan Prieto se sinceró en una reciente entrevista para Estás en Todas al revelar los motivos personales que la llevaron a someterse a tres cirugías reconstructivas tras su notable pérdida de peso. La cantante confesó que el exceso de piel le generaba un fuerte impacto emocional y físico.
“Es loco verme al espejo ahora, no tener esta piel que te pesa y te cuelga. Cuando salía de bañarme, yo evitaba mirarme al espejo cuando estaba desnuda”.
Esta situación llegó a afectar su intimidad de pareja, llevándola a adoptar ciertas medidas para sobrellevar sus complejos: “Conocí a mi novio actual, es lo máximo, somos muy diferentes, él es súper fitness, va al gimnasio, ha respetado mucho, no me ha hecho sentir incómoda. Cuando empecé a bajar más de peso, estos 13 kilos se notaron más en la piel, yo ya no quería estar totalmente desnuda, era incómodo, en la intimidad usaba algo arriba porque no me gustaba estar así y él todo el tiempo lo respetó”.
Pese a que su novio no estaba del todo convencido de que entrara nuevamente al quirófano, la intérprete priorizó su bienestar y seguridad personal para dar el paso definitivo hacia la reconstrucción corporal.
Con la meta de sentirse plena con su figura y dejar atrás las limitaciones emocionales que le provocaba la flacidez, Prieto optó por realizarse tres intervenciones en un mismo proceso: una lipoabdominoplastia, una braquiplastía y una mastopexia.
El cirujano a cargo de las operaciones explicó todos los procedimientos: “Ella había bajado bien de peso, lo esperado, intentamos bajarle un poco más y luego le hicimos una cirugía reconstructiva. Le hicimos una lipoabdominoplastia, una braquiplastía para sacar las alas de murciélago y una mastopexia, un levantamiento de mamas”.