El distanciamiento entre Tini Stoessel y su círculo íntimo sumó un nuevo y revelador episodio tras conocerse la postura actual de la cantante frente a su entorno familiar. Según expuso el conductor Ángel de Brito en el programa LAM, la intérprete descartó tajantemente los rumores recientes que ponían en duda su salud mental y confirmó la drástica medida que adoptó contra sus progenitores, Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera.
“Yo no estoy loca. Yo estoy muy bien. A mis papás los tengo bloqueados”. Asimismo, reconoció el impacto emocional del proceso, pero se mostró decidida a continuar con su agenda: “Estoy firme y estoy convencida de lo que estoy haciendo. Estoy trabajando gratis por mi público”.
El detonante principal de la disputa radica en el manejo patrimonial y laboral que su padre ejerció durante años. De acuerdo con lo detallado por De Brito, la artista exigió una auditoría formal sobre las cuentas de su trayectoria artística; no obstante, tras recibir un primer reporte por parte de Alejandro Stoessel, la cantante consideró insuficientes los datos y demandó el historial documental íntegro de todo el período gestionado.
“Tini y su gente piensan que hay más y siguen pidiendo explicaciones”, puntualizó el periodista sobre el conflicto contractual que quebró la confianza entre ambas partes.
A la controversia contable se sumó la pugna por la titularidad de su obra más reciente, Futttura. La intérprete sostiene que lideró de manera integral la concepción creativa de la propuesta, abarcando desde los guiones hasta la edición visual y de pantallas; sin embargo, el registro del proyecto figura formalmente bajo la titularidad de Alejandro Stoessel.
Pese a la tensión latente y a que los pormenores de la crisis continúan ventilándose en la prensa de espectáculos, la estrella argentina se mantiene enfocada en sus presentaciones y en el vínculo directo con sus fanáticos.